Reino de Belfast salón del trono hace 15 años
Las nubes cubrían el cielo de Belfast con un gris opaco, como si incluso los cielos presintieran el peso de aquella conversación. Las puertas del salón se cerraron con un eco seco, dejando a cuatro personas en una tensa atmósfera cargada de emociones.
En el centro del salón, con el ceño fruncido y los brazos cruzados, Yumina, la princesa del reino y hermana de Elizabeth, encaraba a su cuñado con firmeza. A su lado, su esposo Touya mantenía una postura más neutral, pero su mirada denotaba preocupación.
Elizabeth, aún con la ropa de maternidad marcada por la reciente llegada de su hija, se mantenía firme junto a Bell, quien sostenía a la bebé en sus brazos como si la protegiera del mismo mundo.
Yumina: ¿¡Y qué se supone que hagamos, Elizabeth!? ¿Esperar a que esa niña crezca y cumpla la profecía? ¡El oráculo fue claro!
Elizabeth : ¡No te atrevas a llamarla “esa niña”! ¡Es mi hija, Yumina!
Touya : Todos lo escuchamos. “La que nacerá con la mirada dividida traerá la ruina a los cielos y a la tierra. El alma del dragón negro vive en ella, y cuando despierte… el mundo caerá ¿De verdad puedes ignorar eso?
Bell : ¿Y qué se supone que haga, Touya? ¿La mate? ¿La abandone? ¿La entregue a algún laboratorio maldito para que la destripen como un monstruo?
Yumina :No dijimos eso. Pero si es cierto lo que dijo el oráculo, deberíamos prepararnos. No pueden criarla como si nada. No es una niña normal.
Elizabeth : ¡Es nuestra hija! No es una profecía, no es un arma ni una amenaza... ¡es Alfia!
Bell mira a la bebé en sus brazos, con el cabello blanco y los ojos dispares uno gris, uno rojo intenso
Bell : Yo estuve ahí… cuando el Dragón Negro rugió por última vez. Vi cómo su alma se dividía. Parte de ella se fue al abismo. Pero la otra…la otra buscó un nuevo hogar.
Touya : Entonces, ¿confirmas que es cierto? ¿Que el alma del Dragón Negro está en tu hija?
Bell : Sí. Pero no toda. Solo una fracción. Lo que quedó de su odio, de su instinto de venganza… fue destruido. Esto… esto es diferente.
Miró a Alfia, que dormía plácidamente en sus brazos esto… es esperanza.
Yumina : Bell… tú eres un héroe, pero también eres un idiota si crees que puedes vencer al destino solo con amor.
Elizabeth : ¿Y tú eres tan arrogante como para creer que no puedes cambiarlo? El oráculo habla de posibilidades, no de certezas.
Touya : Yumina…Bell si decides criarla, tendrás que mantener esto en secreto. No debe saberse. Si el consejo mágico se entera de esta profecía, vendrán por ella.
Bell : Y crees que les tengo miedo? Si ellos se atreven tan siquiera pensar en tocarle un solo pelo juro antes de este mundo que no habrá nadie que me detenga con tal de protegerla nadie sabrá que Alfia lleva ese poder dentro. Ni siquiera ella... al menos, no por ahora.
Elizabeth : Prometimos protegerla, no importa el precio. Si algún día… ella pierde el control, entonces…entonces será tu mano la que decida qué hacer. No la del mundo.
Bell : Lo haré. Lo juro.
Un silencio pesado cayó sobre la sala. Touya finalmente bajó la cabeza con resignación, y Yumina se giró, furiosa, saliendo del salón sin decir una palabra más. Bell y Elizabeth quedaron solos, con Alfia en brazos.
Elizabeth : ¿Crees que hicimos lo correcto?
Bell : No lo sé… pero lo único que puedo hacer… es amar a nuestra hija. No como un héroe, no como un guerrero sino como su padre.
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danmachi: Mi legado
AdventureEn las grandes puertas de orario una misteriosa mujer estaba esperando su turno de ingresar a la ciudad en dónde su padre fue el más grande héroe y ella tiene la intención de seguir sus pasos
