Llegaron a los cuarteles generales de la Port Mafia, dirigiéndose a aquel ascensor dorado.
El ascensor se detuvo con un suave ding, abriéndoles paso a la oficina de su jefe.
La oficina de Mori olía a hospital y poder. Él estaba sentado tras su escritorio, con Elise dibujando violentamente en un rincón.
-Mis dos estrellas ascendentes.- dijo Mori, con una sonrisa que no llegaba a los ojos. -Un asunto desagradable. Alguien filtró los detalles de su misión de hace un par de noches a Los Gángsters de las Latas de Sardinas.-
-¿Los...que?- preguntó Dazai, sin poder contener la risa.
-Una organización menor.- aclaraste con un suspiro. -Les gusta pescar y extorsionar puestos de sushi. Son patéticos.-
Mori mostró una carpeta con fotos borrosas de hombres con chaquetas de pescador y sombreros ridículos.
¿Qué se suponía que hicieran con unas fotos borrosa?
Pensaste para tus adentros, mientras tratabas de ocultar tu cara de disgusto.
-El problema no es lo que ellos hagan, sino quién dentro de nuestros muros les pasó la información.- explicó. -Y quiero que ustedes lo encuentren. Como equipo, obviamente.-
Dazai miró la carpeta y luego a ti.
-¿Apuestas a que es alguien con un complejo de inferioridad y mala higiene?- exclamó en un susurro, con un tono burlón.
-Dazai, no todos tienen tus mismo estándares.- respondiste en el mismo tono.
...
Paso 1: Investigar a los principales sospechosos.
1. Takahashi, uno de los contadores:
• Nervioso, suda mucho.
-¿Sabe? La ansiedad excesiva puede ser síntoma de culpa... o de hemorroides.- dijo Dazai.
-¡Yo no tengo hemorroides!- respondió Takahashi, mientras se toca el trasero instintivamente.
Veredicto: Inocente (solo tiene una úlcera por el estrés de lidiar con las finanzas de Chūya).
2. Megumi, una recepcionista:
• Obsesionada con el drama coreano, llora en cada escena.
-¿Vió algo sospechoso?- preguntaste con seriedad.
-¡Solo vi al señor Dazai pasar con esa mirada trágica y pensé en el protagonista de 'El Heredero del Crimen'!- respondió con un sollozo.
Veredicto: Inocente (su cerebro solo procesa telenovelas, no entiendes cómo es que trabaja de secretaria).
3. Gorō, el guardia de almacén:
• Habla en monólogos sobre "la pureza del almacén".
-¿Alguien entró para ver el archivo de misiones?- preguntó Dazai con una expresión de cansancio.
-¡El archivo es un santuario! ¡Solo los elegidos pueden...!- respondió Gorō a medias, pues le interrumpiste.
-Sí o no, señor- le interrumpiste con fastidio.
· Veredicto: Inocente (pero mentalmente inestable).
...
-Esto es inútil...- hablaste con cansancio. -Estoy cansada de entrevistar a personas incompetentes.-
-Relájate un poco T/N~- respondió Dazai sin preocupación alguna. -Quizás... deberíamos ir al lugar del ataque, a lo mejor ahí se encuentra alguna pista-
Se pusieron en marcha hacia el lugar.
El sitio lucia completamente diferente con las ondas del atardecer. Los casquillos de bala habían sido recogidos, la sangre lavada por la lluvia en la mañana. Solo restaron las marcas del impacto en las paredes y algunos escombros dispersos.
Te agachaste junto a un contenedor, pasando los dedos por los agujeros de bala mientras Dazai inspeccionaba el callejón donde casi habían muerto, o bueno... donde EL casi había muerto.
-Las balas provienen de diferentes ángulos- observaste, trazando mentalmente las trayectorias. -Al menos tres posiciones elevadas. Conocían perfectamente nuestros pasos.-
-Mmm~ Qué romántico- murmuró Dazai, mirando hacia los edificios de al rededor con una sonrisa torcida. -Alguien se tomó la molestia de planear nuestro funeral con tanto detalle. Me pregunto si habrían puesto flores bonitas.-
-Dazai, concéntrate- lo regañaste, aunque ya te acostumbrabas a sus comentarios.
-Ay, pero es que es demasiado aburrido~ Además...- se acercó, inclinándose junto a ti. -¿No te parece extraño? Los Gángsters de lo que sea que haya dicho Mori, son tan incompetentes que probablemente no podrían organizar una fiesta de cumpleaños y mucho menos una emboscada de este nivel.-
Te enderezaste, mirándolo. Tenía ese brillo en los ojos que aparecía cuando estaba a punto de hacer alguna descubrimiento.
-Hmm, quizá tengas algo de razón- respondiste con un tono dudoso. -Esto requiere...-
-Entrenamiento militar, un buen armamento, buenas fuentes de información, sí, sí, todo muy aburrido y predecible- te interrumpió, dando vueltas con las manos en los bolsillos. -Pero aquí está la parte interesante, T/N~-
Se detuvo frente a ti, con esa sonrisa que usaba cuando creía ser el más listo en todo.
-Si realmente hubiera un traidor jugando con una organización seria, ¿por qué usar a esos payasos? Es como... tratar de cometer un asesinato sofisticado pero contratando a un mimo para hacerlo- exclamó mientras hacía gesto exagerado. -Es ridículo, ¿no lo crees?-
-Entonces, ¿cuál es tu punto?- respondiste algo fastidiada.
Dazai se dejó caer contra la pared mientras hacía un suspiro dramático.
-Estoy diciendo que toda esta investigación es tan falsa como las lágrimas de Megumi viendo sus dramas. Estoy diciendo que nos están haciendo investigar cómo unos tontos- levantó la mirada hacia ti, y por un momento, todo el dramatismo desapareció. -Y creo que ambos sabemos quién está detrás de esto...-
-Mori- susurraste.
-¡Ding ding ding! Ganaste el premio~- anunció Dazai, aplaudiendo lentamente. -Nuestro preciso jefe nos montó este teatro completo. Fotos borrosas, sospechosos inútiles, llamarnos para investigar justo después de... bueno, ya sabes.- hizo un gesto vago y algo avergonzado.
-Pero el ataque fue real- dijiste, recordando la sangre y la preocupación que sentiste en el momento.
La sonrisa de Dazai se suavizó.
-Ah, si. Quizá sea la firma de Mori~ ¿Por qué fabricar una mentira cuando puedes fabricar un trauma real?- se tocó el costado donde aún tenía vendajes. -Quería probar si nuestra... situación...- hablo ligeramente sonrojado. -...podía causar algún tipo de punto débil.-
-Oh, así que ahora somos una... situación... bien.- respondiste en un tono burlón, ignorando por completo la teoría de Dazai.
-Ese bast- se detuvo. -Que demonios, ¿prestaste atención a lo que dije?- exclamó Dazai con evidente molestia.
Te quedaste en silencio, procesando todo. Era exactamente el tipo de estrategia que Mori usaría, o eso creías.
Dazai se acercó, tomando tu mano con suavidad inusual.
-La pregunta es, mi querida T/N~, ¿qué hacemos con esta revelación tan incómoda?-
-Mm, no lo sé. Confrontarlo...?- sugeriste, aunque ya sabías la respuesta.
-¡Ja! No, no, no~- río Dazai, mientras negaba con el índice. -Eso sería aburrido... y muy estúpido. Y además, él quiere que lo sepamos. Todo este montaje es su manera retorcida de decirnos: "Los estoy vigilando, pero por ahora me agradan lo suficiente para dejarlos jugar"- dijo haciendo una imitación exagerada de la voz de Mori.
Continuará...
ESTÁS LEYENDO
Incontrolable (Dazai x Tu)
Fanfiction... -Solo somos tú y yo... y el chofer, pero el no puede oírnos. Así que cuéntame antes de que lo resolvamos en la cama~- Dijiste con una sonrisa coqueta en tu cara. -Solo... sigo pensando en lo de antes. Y-Ya sabes... tu propuesta.-Murmuró, todaví...
