Dazai guardó su teléfono en su bolsillo con un movimiento mecánico, sus dedos temblaban ligeramente. La pantalla se había apagado, pero las palabras del mensaje seguían brillando en su mente como una linterna en la oscuridad.
"Ella no es quien dice ser. Pregúntale sobre su hermano."
Levantó la mirada hacia ti, que ya estabas esperando junto al auto. La brisa matutina movía tu cabello, y había algo en tu postura, en la forma en que mirabas el paisaje, que lo hizo dudar por un segundo.
Solo un segundo.
Porque conocía ese juego. Lo había jugado mil veces. Plantar dudas, sembrar desconfianza, romper alianzas desde adentro. Era el manual básico de manipulación de la Port Mafia, y Mori lo había escrito con su propia sangre.
Caminó hacia ti con su paso habitual, las manos en los bolsillos, esa sonrisa despreocupada. Pero cuando llegó a tu lado se detuvo.
-T/N.- dijo con un tono más serio de lo habitual.
Te volteaste sorprendida con tono de su voz.
-¿Mm? ¿Qué pasa?- preguntaste, notando algo extraño en su mirada.
Dazai abrió la boca, las palabras del mensaje querían salir, exigían ser pronunciadas. Pregúntale. Pregúntale ahora. Despeja la duda. Pero entonces vio tus ojos. Esos mismos ojos que lo habían mirado con preocupación cuando estuvo herido, que habían derramado lágrimas por él la noche anterior.
Y supo que no importaba.
-Recibí un mensaje- dijo finalmente, sacando el teléfono y mostrándote la pantalla vacía. -Más específicamente, uno sobre tu hermano-
Tu expresión se endureció al instante, pasando de la confusión a la frialdad calculadora que acostumbrabas a usar en las misiones.
-¿Qué decía?- preguntaste, con voz firme.
Dazai dudo un segundo antes de responder.
-Decía que hay algunas cosas que no sé sobre ti. Querían que te preguntara sobre ello.-
El silencio que siguió fue denso. Sentiste cómo tu mandíbula se tensaba, cómo tus manos se cerraban en puños a los costados. Por un momento, Dazai pensó que no responderías.
-Yo...- comenzaste, pero las palabras se quedaron atascadas en tu garganta.
Dazai dio un paso hacia ti, acortando la distancia, mezclando sus respiraciones. Su mano encontró tu mejilla, obligándote a mirarlo.
-Está bien si no quieres contarme- dijo, y había una suavidad inusual en su voz -Lo que sea que hayas sido en tu pasado, las cosas que hayas hecho... no me importan realmente, T/N-
Tu respiración se entrecortó ligeramente. No esperabas eso.
-No desconfío de ti- continuó, sus ojos marrones fijos en los tuyos con una intensidad que te robaba el aliento. -Si hay algo que debas contarme, lo harás cuando estés lista. Y si decides no hacerlo nunca... también está bien.- continuó, con una sonrisa despreocupada en su rostro.
Sus palabras te golpearon con más fuerza que cualquier acusación. Sentiste cómo algo se aflojaba en tu pecho, una tensión que ni siquiera sabías que estabas cargando.
-Dazai- pronunciaste, en un susurro casi inaudible.
Él sonrió, esa sonrisa pequeña y genuina que reservaba solo para ti.
-Además- agregó, recuperando un poco de su tono burlón habitual. -Sería bastante hipócrita de mi parte juzgarte por tu pasado cuando el mío está... bueno, no mejor que el tuyo quizás-
A pesar de todo, una pequeña risa escapó de tus labios.
Te quedaste mirándolo unos segundos más, debatiendo internamente. Parte de ti quería contarle todo en ese momento, pero otra parte, la parte que había aprendido a sobrevivir en la mafia, te decía que esperaras.
Dejaste un suave beso en sus labios y sonreíste mientras subías al auto. Mientras Dazai rodeaba el vehículo para sentarse en el asiento del conductor, miró una vez más su teléfono.
-Oye, T/N~- dijo en un tono juguetón, mientras encendía el motor.
-¿Mm?-
-Cuando todo esto termine... cuando encontremos al traidor y las cosas se calmen...- hizo una pausa, mientras que se le formaba una sonrisa. -Quizá quieras despertarte con este bello rostro todas las mañanas~-
Te volteaste hacia el, sorprendida.
-Dazai...- exclamaste.
-Porque yo ya decidí que quiero seguir fastidiándote todos los días- continuó, sin mirarte, fingiendo concentrarse en la carretera. -Y ya que estamos en esto, pensé que debería informarte-
Una calidez se extendió por tu pecho. Ese idiota acababa de pedirte, a su manera retorcida y poco convencional, que estuvieras con él. No solo por ahora, sino a largo plazo.
-Mm, quizás...- dijiste lentamente, una sonrisa formándose en tus labios. -Quizás logré acostumbrarme, quién sabe. Últimamente aparecen muchos desconocidos en mi casa cuando estoy contigo.-
Dazai te miro de reojo, dándote una sonrisa brillante.
-Bien- dijo simplemente. -Porque ya comencé a buscar apartamentos mucho más grandes.-
-¡¿QUÉ?!- exclamaste, golpeando su brazo. -¡Ni siquiera me preguntaste!-
-Detalles, detalles.- rió él a carcajadas, esquivando tu siguiente golpe mientras conducía. -Además, te lo estoy diciendo ahora, en este preciso instante.-
Continuará...
ESTÁS LEYENDO
Incontrolable (Dazai x Tu)
Fiksi Penggemar... -Solo somos tú y yo... y el chofer, pero el no puede oírnos. Así que cuéntame antes de que lo resolvamos en la cama~- Dijiste con una sonrisa coqueta en tu cara. -Solo... sigo pensando en lo de antes. Y-Ya sabes... tu propuesta.-Murmuró, todaví...
