II

124 20 3
                                        







—Bella —dijo en voz baja—, quería recordarte sobre el pasaje de avión que mis padres te regalaron de cumpleaños.

Bella frunció el ceño.

—¿Qué pasaje de avión?

—El viaje para ver a tu mamá... en Florida.

—Es muy generoso - dijo Charlie-

Edward asintió apenas.

—Pero se vence pronto. Deberías usarlo este fin de semana.

Eliza, a un lado, levantó la mirada de inmediato.

—No puedo irme con Eli y dejar todo así nada más —dijo Bella, negando suavemente.

Edward sostuvo su mirada.

—Tal vez no puedas verla después de la graduación.

El silencio cayó entre ellos.

Eliza entrecerró los ojos aun no lograba aceptar esa realidad de lo que pasaría después de la graduación.

—Bueno —intervino Charlie—, no es mala idea que se distancien un poco... y se distraigan.

Bella lo miró, dudando.

—Sí... me gustaría ver a mamá —admitió—. Siempre y cuando tú uses el otro pasaje, ¿verdad, Eli?

Eliza no apartó la vista de Edward.

—Claro —respondió.

Edward se quedó inmóvil un segundo.

—Espera —dijo Charlie, frunciendo el ceño—. ¿Hay tres pasajes?

Edward asintió con calma.

Charlie soltó una pequeña risa seca.

—Eso me hace muy feliz —dijo con un toque claro de sarcasmo.

Eliza cruzó los brazos.

Tres boletos. Demasiado perfecto Demasiado planeado Y definitivamente no era una coincidencia.




















El sol caía con fuerza sobre la arena.

Nada que ver con Forks.

Aquí todo era luz Calor.

Ruido suave de olas rompiendo una y otra vez contra la orilla.

Bella estaba recostada sobre una toalla, los ojos entrecerrados, dejando que el sol le diera en el rostro como si intentara absorber cada segundo A su lado, Eliza estaba sentada, con las rodillas dobladas y la mirada fija en el horizonte Y frente a ellas, Renée no dejaba de sonreír.

I WANNA BE YOURSHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora