¡Qué ironía! Mientras tú la haces llorar, otro la escucha, la comprende y la hace sentir especial. Pero no te preocupes, a ese solo lo quiere como amigo.
¡Qué ironía! Mientras tú la haces llorar, otro la escucha, la comprende y la hace sentir especial. Pero no te preocupes, a ese solo lo quiere como amigo.
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