CAPÍTULO 2

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Un dulce olor a café, me sacó de mis sueños. Abrí los ojos, no veo nada, porque las persianas están cerradas, pero algunos rayos de sol entran por pequeño espacio entre la persiana y la ventana.

Me giró y no encuentro a nadie a mi lado. Me levantó y salgo de la habitación, para buscar de donde sale este olor a café. Entró en la cocina, y me encuentro a Alex preparando lo que creo que es el desayuno. No se entera que he entrado, porque está en auriculares escuchando música, mientras que canta. Lo que canta es una de mis canciones favoritas, Can't Feel My Face de The Weekend. Me quede observándola un rato, como movía sus caderas de arriba abajo. Me quede embobada mirándola, pero un grito me sobre saltó.

-Me has asustado- dijo ella apoyándose en la mesa, mientras que tenia una de sus manos en el pecho.

-Lo siento, solo pasaba por aquí- dije.

-Buenos días por cierto. Me desperté temprano y fui a comprar algo para desayunar, porque no tengo nada en la nevera, casi nunca estoy en casa- dijo ella cogiendo dos tazas de café-. Coge los cruasanes.


Después de sentarnos en la mesa para desayunar, Alex encendió la tele. Desayunamos en silencio.

-Gracias por lo de ayer- dije rompiendo el silencio.

-No es nada. Luego de desayunar, si quieres, te llevo a tu casa- dijo ella recogiendo su plato y taza.

-Te agradezco mucho, pero olvide las llaves y no podre entrar- dije siguiéndola con mis platos sucios.

-Entonces, ¿qué quieres hacer hoy?- dijo ella dejando sus platos y los míos en el lavavajillas.

-Ayer fue un día bastante movido, hoy prefiero no salir de casa- dije en un tono cansado. Ayer lo pase genial, pero estoy súper cansada y salir solo empeoraría las cosas.

-Vale, entonces espérame aquí. Voy a salir un rato para hacer unas cuantas cosas y luego cuando vendré veremos una película o algo- dijo ella. Salió de la cocina y se dirigió a su dormitorio. La seguí.

-¿Y cuando volverás? A ver si moriré de aburrimiento mientras te espero- dije tirándome en la cama. Ella subió la persiana y se giro.

-Volveré en media hora o más temprano. Es solo para ir a recoger el correo y comprar un par de cosas. Ya vuelvo- dijo ella lanzándome un beso. Cogió su mochila y salió de la habitación. Oí el abrir y cerrar de la puerta y supe que ya me encontraba sola en su apartamento.

Es la primera vez que me quedo sola en su apartamento. Me levanto de la cama y me dirijo a mi mochila, la que se encuentra en el comedor, encima de una silla. Cojo mi móvil y veo que tengo tres llamadas perdidas. Una de mi madre, otra de Sam y la ultima de... Jo. La verdad es que ayer no me felicitó, a lo mejor se olvidó de mi cumpleaños. Pensar en eso, me rompe el corazón. A ver, Noah. Estas tirando cejas a una de tus amigas mientras que él está en Italia. No sé porque te enfadas. Dijo mi conciencia. Tiene razón, mientras que él está en Italia, yo estoy ligando con Alex. ¿Qué clase de novia soy? Miro otra vez mi móvil y decido llamarle. Acabo de unos seis segundos, él por fin cogió el teléfono.

-Hola amor- sentí su voz a otro lado del teléfono.

-Hola cariño- dije, sonando un poco falsa.

-¿Qué tal? ¿Querías algo?- preguntó él. Vaya, como solo una frase puede provocar que se forme un nudo en la garganta tan grande.

-Bueno... Me has llamado tu- dije con voz apagada.

-No ha sido nada. Me equivoque de nombre, quería llamar a Noelia- dijo él. Sentí que mi nudo de la garganta se hacía cada vez más grande, molestándome respirar.

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⏰ Última actualización: Sep 10, 2015 ⏰

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Engañados: El Verdadero Engaño PAUSADADonde viven las historias. Descúbrelo ahora