"¡Piensa en mí, oh Dios, en mí que soy un pobre y desdichado! ¡No te demores, mi Dios, pues tú eres mi socorro y salvación! " (salmos 40:18)
Esa mañana el sol había salido muy fuerte, parecía un lindo día, Irene desayunaba viendo una gran puerta de vidrio que daba al patio de su casa, cuando un pequeño pájaro azotó contra el cristal y murió al instante, hizo que soltara lo que traía en las manos aun estaba nerviosa por todo lo que había pasado, pensaba que nunca iba a poder reponerse de eso, la policía le había ofrecido ayuda psicológica , pero ella no contestaba , sus padres estaban muy preocupados.
Irene estaba viendo el pájaro muerto, pero el sonido de la puerta la sacó del trance, seguro a su mama se le olvido algo antes de salir, camino hasta la puerta y la abrió.Pero para su sorpresa frente a su puerta estaba parado el mismo hombre de ojos casi blancos
_ sabes estuve pensando mucho en ti, todo este tiempo _ Irene cerró la puerta de inmediato, y trato de correr, pero no sabía a dónde ir, volvió a escuchar la puerta._ vamos abre, si quisiera hacerte algo, ya estarías muerta
Abrió la puerta lentamente, que era lo que pasaba por su cabeza,será siempre un misterio
_ tengo mucho trabajo que hacer, voy a ocupar alguien que me ayude , solo puedo pensar en ti, en estos momentos _ dijo ya que estaba sentado en la sala _ no te voy a obligar Irene, te daré tiempo para que lo pienses y mañana paso por aquí, como a esta hora.
Tenía algo hipnotizante, tenía un poder que hacía que Irene sintiera fuerzas y ganas de estar junto a él. Como en las películas de terror, cuando saben que algo malo va a pasar al final del pasillo pero van a ver.Esa misma fuerza era la que hacía que Irene aceptara tal proposicional. Otro día en la mañana no sabía cómo arreglarse, no sabía que iba a decirle a su mama, no sabia que era lo que realmente estaba haciendo. En verdad estaba emocionada, o era miedo lo que sentía. Tomo lo primero que encontró en su closet, unos jeans viejos y una playera azul. No creo que a un asesino le importe mucho como se ven las personas.
La hora acordada estaba apunto de llegar. Irene se sentó en la sala a esperar. Su mama hacia una llamada con alguna tía.
- ¿A dónde vas?- dijo separando la bocina del teléfono
- Saldré a dar un paseo - Fue lo que le respondió. Su mamá no dijo mucho, solo alego en el teléfono que tenía que empezar a distraerse nuevamente.
De pronto se escuchó un claxon afuera de su casa. Irene muy nerviosa camino hasta la puerta. Un lujoso auto blanco estaba parado afuera. Se despidió de su mama de un grito y salió. De pronto el miedo volvió, pero la puerta de auto se abrió.
- Buenos días - dijo el joven, se escuchaba a un volumen decente una canción de Nancy Sinatra, algo tenía con esa familia. - tenemos muchas cosas que hacer, date prisa y sube al auto.- Irene le hizo caso de inmediato y subió al auto. El volumen de la canción subió y el auto arrancó.
Fue entonces cuando se comenzó a dar cuenta, que no sabía a donde iba, solo se subió al auto, seguro viajaba hacia su muerte. Todo indicaba que estaban por tomar la autopista.
- A dónde - dijo por fin Irene
- Estaba esperando que preguntaras, no podemos trabajar si no hablas nunca, yo quiero a la Irene de antes. - sus ojos azule, casi blancos la veían, y sentía como si conociera todos sus secretos - Tengo un asunto muy importante que tratar en la capital del estado. Allí es donde comenzará todo, así que pensé en solo ir hoy.Espero y no te moleste.
-¿ A qué horas regresaremos? - dijo Irene tomando su teléfono.
- No te preocupes, estás segura. Dile a tu madre que conseguiste un trabajo en donde necesitarás viajar mucho. Cuando el asunto en este país termine necesitaremos viajar a Europa y luego al Medio Oriente
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