Capitulo 1

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Hola, me llamo Sophie, y estoy en coma por culpa de un accidente de coche, no recuerdo muy bien, solo que estaba escuchando música y después oí las sirenas. No me di cuenta ni de cómo caí, ni del golpe. Ahora estoy en el hospital, y no sé si abrir los ojos. Me cuesta, yo siempre quise estar así, si esto me hubiera pasado el año pasado hubiera cerrado los ojos para siempre, pero ahora me cuesta, y no sé el por qué.

Así que voy hacer los pros y los contras, y me quedare con lo que me diga mi corazón. Estoy preparada.

Cuatro años antes:

Sonó el timbre, el timbre de mi nuevo colegio y yo llegaba tarde, como siempre. Así que corrí, cuando llegue a la entrada, no quise imaginarme lo peor, quería empezar bien, no quería pensar en lo mal que lo pase en la otra escuela, eso ya es pasado ¿no?

Busque mi aula, la 031 pero no la encontraba, era muy grande, la verdad no me lo imaginaba así.

-¿Qué aula buscas?

De repente me gire y lo vi, tan alto como siempre y creído a más no poder, y se podría decir más que antes.

-¿Qué haces aquí?

-¿No te esperabas esto, verdad niñata?

-Déjame tranquila, creído de mierda.

Me cogió del cuello y me arrincono a la pared, ¿Por qué se tendría que cambiar de colegio y encima en el mío? No tuvo bastante antes y quiere más, pero eso se acabo, no voy a dejarme que me pisen mas, no lo voy a permitir, y encima aquí.

Me conseguí soltar, lo escupí en la cara y salí corriendo, el se quedo ahí gritando, no me entere muy bien de lo que me dijo, y ni tampoco me interesaba, queria dejarme el pasado atrás y ahora vuelve y mucho más fuerte.

Encontré al final la aula, llame y todas las miradas vinieron hacia a mí, eso me ponía de los nervios.

-Hola, soy nueva.

-¿Sophie Trinker?

-Si.

-Pasa, siéntate ahí.

Me senté en donde ella me dijo, estaba al lado un chico, que bueno, no era feo pero no era de mi agrado. El se acomodo, y eso me inquieto, no soportaba estar al lado de los chicos después de todo, no conseguía hablar con nadie, me costaba confiar en la gente.

Tocaba matemáticas, y todavía no tenia los libros, no me habían llegado, el chico cogió su libro y me lo dejo en mi mesa. Lo mire.

-¿Qué? Yo no lo quiero, se me dan fatal.

-Gracias.

Y lo tome, mientras que daba clases él se tumbaba y bostezaba, estaba más atento de el que a la clase, lo que a él le molesto.

-Quieres dejar de mirar, por favor y gracias.

-Lo siento, es que...

-¿Qué?

-Que me pones nerviosa con tanto movimiento.

-¿Solo eso?

-Si, ¿de qué iba a ser si no?

-Por ejemplo, de gustarte.

En ese momento toco el timbre, recogió los libros y se fue. Otro creído, que bien. De gustarme... a mí solo me gusta uno, y por mucho que me duela, nunca va a ser mío, y nunca me dejara en paz. Travis, creído de mierda pero le quería, le quería como a nadie.


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