Típico

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Comenzamos a caminar hacía laboratorio, que por azares del destino me tocaba también a mi.
-Así que..- Le sonrió tímidamente - ¿Cuál es tu nombre? -
Suelta un risa bastante fingida para mi gusto - Lo lamento tanto, mi nombres es Jazmín. Pero todos me dicen Jaz. Me acabo de mudar de Baja California debido a problemas familiares.. - Al decir esto último una sombra se poso en esos bellos ojos, que gracias a la luz del sol se veían de un color miel espectacular.
-¿Y tú nombre es...?
-Jacobo, pero todos me dicen jaco-
Llegamos a laboratorio y me instalo en el escrito del centro, lo comparto con mi mejor amiga Melissa. Mel es una chica encantadora y super lista. Usa unas gafas que cambia de color dependiendo del día de la semana, su cabello es corto y negro con unos mechones rojos, es delgada y muy pequeña de estatura, sus ojos son de un azul tan claro que parece el reflejo del mismo cielo. Trae a algunos chicos tras ella, pero ella solo esta enfocada en sus estudios, además de que dice estar enamorada de alguien más, le he preguntado pero siempre me da evasivas.
Estoy sacando mi libreta cuando siento un fuerte golpe en el hombro, suelto una risotada - Ya te he dicho que eres como un hamster tus diminutos y débiles golpes no me duelen- miento porque si me dolio un poco. Giro la cabeza a la derecha y ahí esta mi hamster personal, hoy es lunes así que sus gafas son grises. Trae jeans negros que están muy rotos por todos lados, una blusa sin mangas de los Doors y sus vans rojas. Preciosa como siempre.
-Vamos admite que te a dolido un poco, oye y ¿esa quién es? - inclina la cabeza hacía el escritorio de adelante donde Jazmín está sentada con Zara. A juzgar por la sonrisa en el rostro de Jaz se esta llevando muy bien con Zara. Demasiado bueno para ser cierto. Zara es la clase de chica que hace que las demás se sientan mal con sus cuerpos, la clase de chica por la que todas mueren por ser sus "amigas". Frívola, superficial y hueca. El número de chicos con los que se ha a acostado es directamente proporcional a la cantidad de libros que llevó leídos en lo que va del año, y estamos a mediados de octubre.
-Su nombre es Jazmín, nuevo ingreso- le contesto a Mel, distraído porque no puedo dejar de ver a Jaz.
Dios me siento patético. Tengo diecinueve años no doce. Agito la cabeza, cierro los ojos y trato de acordarme de lo que vimos en la clase pasada.
-Pues me da la impresión que Zara ya tiene otra seguidora. Chicas todas iguales- Suelta un bufido y yo comienzo a reír. Mientras en silencio me despido de aquella chica que esconde su libro de orgullo y perjuicio en su mochila cuando Zara no esta viendo.

La Chica Que Rompió Mi CorazónDonde viven las historias. Descúbrelo ahora