–– Todos cierren todas las entradas de la cabaña, nadie sale nadie entra, aquí nos quedaremos todos por seguridad –– hablo en tono calmado la maestra Margaret
–– No vamos a matar a Sophie, ya se probo la teoría que ella es la causante de nuestras muertes, porque solo ella sueña con ellas o pueda verlas, ella es la asesina –– hablo la patosa de Ashley se cruzo de brazos y las otras patosas la siguieron
–– Nadie es asesino aquí, vamos a rezar tal vez el campamento esta maldito y si decimos unas cuantas oraciones tal vez nos dejen ir –– hablo la maestra Margaret sacando una biblia y nos distribuyo a todos unos rosarios
Pasamos todo el día en oraciones, nos deteníamos solo para comer e íbamos en pareja al baño en casi todo el día intente dormir y me pegaban con un libro o con lo que encontraran, la maniaca de mi amiga Helen me pego una vez con un zapato, en fin así pasamos toda la tarde hasta que llego la noche y lo inevitable sucedió me quede dormida
Me encontraba tirada en el suelo me dolía mucho el cuerpo, levante la cabeza y no reconocía el lugar donde estaba, habían muchos soldados y mire como varias personas estaban siendo maltratadas si no me equivoco judíos, los estaban haciendo sangrar un liquido amarillento salía de la herida que tenía en sus espaldas, al parecer el dolor que les estaba causando a esas pobres personas les causaba placer, pero que está pasando aquí donde estoy decidí ir a preguntar aunque tenía miedo que me esclavizaran
–– Disculpe, donde estoy –– le dije a un soldado pero él no me contesto ni siquiera me volteo a ver el se alejo y le fue a dar azotes a un pobre judío, estaba denudo y por las marcas de su cuerpo parecía despojo humano, los huesos se le remarcaban, claro se encontraba en estado de desnutrición
Observe detenidamente el lugar, se parecía un poco al campamento donde estaba antes, el campamento donde estarán los demás y mis amigos, como regreso es lo que me preguntaba, Salí de mis pensamientos y me puse a seguir a un soldado, no sé porque pero al parecer era invisible para todos ahí
El soldado se detuvo en frente de una casa que estaba por ahí, y saludo a otro con forma respetuosa, ya saben cómo solo lo hacen los soldados, ellos estaban hablando algo sobre la guerra y algo sobre unas tácticas de combate que no entendí muy bien deje de prestarle atención de lo que estaban hablando y me concentre a observar al soldado, se me hacia conocido y no sé cómo es posible, parecía como si estuviera dentro de una película de mala calidad, me restregué muy fuertemente los ojos tratando de desaparecer y lo único que hizo eso fue trasladarme a otra parte
Estaba en un cuarto oscuro, una luz se ilumino y apareció una niña vestida de blanco peinando a su muñeca de trapo, tarareaba una canción no podía ver su rostro ya que su cabello negro lo cubría, camine hacia ella
–– No te acerques –– dijo con vos espectral
–– porque, quien eres tú–– Empezó a sollozar
–– tengo miedo acaso vienes a quemarme –– dijo ahora con vos de niña pequeña, levanto su rostro y lo tenía todo quemado unos gusanos estaban adheridos a su cara, me aleje de la impresión –– no te alejes acaso tienes miedo –– se levanto y dejo su muñeca en el suelo, todo su cuerpo se encontraba quemado, no había nada en sus ojos solo unos enormes hueco, creía que iba a ser mi fin y que me iba a matar, estaba señalando algo voltee a ver lo que me señalaba
Señalo un cuarto con tonalidades grises escuchaba alaridos y lamentos, se abrió la puerta de repente y vi como empujaban a unos niños judíos dentro, el soldado solo sonreía y los niños solo lloraban, sentí una gran tristeza al ver sus cuerpos desnutridos estaban desnudos y ellos solo se abrazaban, no entendía lo que decían quise acércame a ellos, era una niña estaba sujeta de dos niños más pequeños de unos 4 y 5 años, la niña parecía tener 7 años y al parecer a los que abrazaba era a sus hermanitos cuando se escucho un ruido horrible y la habitación se empezó a poner caliente, de repente todo los niños se abrazaban y lloraban y parece que estaban cantando creo que era eso o rezaban aun no entendía lo que decían, y la habitación se lleno de fuego, yo no me quemaba solo los mire a ellos achicharrarse y fue una de las escenas más impactantes de mi vida
Estaba horrorizada de ver como sus cuerpecitos se iban difundiendo con el fuego, sentí una punzada en el pecho puede que piense que soy mala pero esta situación me conmovió y solté unas lagrimas, sentí que me faltaba la respiración necesitaba oxigeno o moriría junto a ellos, la niña quiso pedir ayuda diciendo salva a mis hermanitos, luego se volvió en la misma niña de vestido blanco que había visto antes, fue cuando comprendí que el horror que vi hace poco fue el momento de su muerte, no conocía a la niña pero desde lo más profundo de mi corazón me dolía mucho su muerte, y según lo que estudie en historia con sus huesos hacían botones y con sus cabellos alfombras es por eso que cuando entraron a quemarlos estaban calvos
Desperté muy exaltada, era obvio la pesadilla que había tenido solo era una pizca de la crueldad de los nazis, era de noche todavía todos estaban durmiendo y yo tenía ganas de ir al baño entre, y en el espejo podía ver al militar con la cara quemada me sonreía, muy temblorosa y sin que mi cuerpo me obedeciera me acerque al espejo
–– No permitiré que futuros terroristas como tú existan, raza inferior –– se escucho una voz de ultratumba, el miedo invadía mi cuerpo era la primera vez que hablaba el militar las palabras que él dijo se empezaron a formar en el espejo con sangre, me agache a ver la lista si aún se encontraba y si lo que me temía estaba tachado el nombre Damian
–– No, como sucedió –– en qué momento murió Damián, el sonido de la puerta rechinando me dio escalofríos, escuche unas pisadas y la puerta del baño se abrió sola, quise gritar pero no pude, el militar apareció y hizo un gesto para que lo siguiera, todos estaban dormidos no se dieron cuenta del ruido de la puerta cuando salimos
El sonido de las hojas haciendo crack a cada paso que caminaba detrás del militar, no era nada comparado con el silencio mismo y la oscuridad de la noche acompañado de una inmensa neblina, mi cuerpo lo empecé a sentir pesado me faltaba el aire, mi vista se nublo y caí rendida al suelo
Damián su cuerpo era arrastrado por el militar, el parecía dormido, en cuanto se despertó empezó a gritar, el me estaba viendo a mí y yo como siempre no me podía mover del lugar me quedaba estática sin poder ayudarlo
–– Asesina –– fueron las palabras que articulo y me dejo helada yo no tenía la culpa de lo que estaba pasando, y si fuera una maldición me gustaría encontrar la forma de cómo romperla
El militar agarro la mandíbula de mi amigo, por más que el luchara no podía ganarle a ese monstruo, con su manos asquerosas y quemadas abrió la boca de mi amigo dejándolo sin mandíbula, mi amigo dejo de luchar y sus manos cayeron, el militar traía una especie de navaja suiza y la acerco al desfigurado rostro de mi amigo, le empezó por sacarle un ojo, las venas y las sangre chorreaban de su cara, quedo un hueco en su lugar, el prosiguió con el otro ojo, quedando dos huecos, ahora si parecía una calavera, el militar dejo el cuchillo y ahora andaba unas tijeras, meticulosamente se puso unos guantes como un doctor cuando va operar un paciente, voltee a verme y yo aún seguía estática en mi sitio
El maldito empezó a cortarle el cabello hasta dejarlo calvo, luego le ensarto las tijeras en el cráneo, ya estaba muerto se que ya no sentía dolor pero él era un sádico, con la navaja le corto la lengua y me la mostro como si de trofeo se tratara, estaba cortando los dedos de su manos uno por uno, ya había un lago de sangre suficiente para donar a un hospital, poco a poco se fue deshaciendo de la piel de mi amigo hasta quedar en estado cadavérico ni siquiera los gusanos hubiesen hecho un mejor trabajo, el maldito no le bastó hacer solo eso sino que quemo su piel como si de un ritual satánico se tratara
Me desperté estaba tirada en el baño, y mi ropa estaba manchada de sangre mi cuerpo apestaba a humo, ya no estaba solo que esto tiene que acabar no me gustaría ver morir a Helen y a Steve sería demasiado para mí
ESTÁS LEYENDO
Las pesadillas de Sophie.
HorrorEl campamento Buena Aventura, antes era un campo de concentración Nazi. Sophie, Helen y Steve van de campamento al Buena Aventura, lo que no saben es un terror que asecha el lugar ¿o eso es lo que creen?, para colmo ellos son los peor portados del s...
