SIGAMOS.

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Y vuelvo al mismo lugar de siempre. Mi cama, mi única amiga. Me encuentro como la mayor parte del tiempo acurrucada con mi almohada, con lágrimas en los ojos y mocos hasta el cerebro por lo menos, mientras veo caer la lluvia.
Los recuerdos siguen aquí no se van son como baldes de agua fría que te tiran de pronto. ¿Cómo podemos seguir con tantos recuerdos atropellándonos la mente cada 2 minutos?. Nos traen dolor, porque aunque el dolor disminuya siempre va a seguir ahí; pero de pronto aparece algo nuevo, el miedo. Ese miedo de que las personas se sigan yendo de tu vida .Pero nos hacemos los desentendidos, sonreímos para ocultar lo que sentimos, nos llenamos de pulseras las muñecas para ocultar las marcas. Nos ocultamos para que nadie se preocupe. Nos cerramos en nuestro propio mundo, tememos aceptar a una persona nueva en nuestra vida por miedo a que se valla .Es hora de vencer ese miedo ¿Qué más podemos perder con internarlo? Si ya lo hemos perdido todo. Es hora de dejar que el corazón hable y que nuestra mente se calle.

Luchando con mi mente.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora