CAPITULO 1:

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-Narrador Omnisciente.-

-23 p.m Gregory Ville.-

Era una fria noche de otoño en Holmes Chapel, Reino Unido.

El fuerte viento soplaba arrastrando con él la blanca nieve haciendo imposible ver lo que había delante.

El campo estaba desierto, a esas horas, a pesar del frio, las calles solian estar animadas, con pequeños correteando por la iglesia, indigentes dirigiendose hacia aquel lugar a buscar un techo en el que dormir y jovenes pecadoras buscando al sacerdote Cowell para confesarse por lujurias con otros hombres.

Aquel día era la excepción.

El lugar estaba silencioso, a pesar de los soplidos del viento moviendo los arboles.

-Dentro de la Iglesia-

Sor Juana había acostado a los huerfanos tras leerles algunos versos de la Biblia, como solia hacer habitualmente.

Con cuidado de no hacer ruido, cerró la dura puerta de hormigón, la cual dió un fuerte estruendo al cerrarla.

Miró la figura de Dios y mientras caminaba, se puso a rezar oraciones.Se encontró con el sacerdote Cowell metido en sus pensamientos.

La buena mujer dió varios toquecitos en su hombro, así consiguió llamar la atención del sacerdote.

-Ha debido de morir mucho pecador esta noche por la fuerte ventisca...-Comentó Simon, el sacerdote, desanimado y soltó un suspiro.

-El señor los acogerá en su gloria-Respondió Juana y se dirigió a el cuartito de la limpieza.

Cogió un cubo junto con un trapo blanco y viejo.Cerró la puerta con el pie ya que iba cargada.Se dirigió a la fuente y llenó el cubo, finalmente se puso a limpiar los bancos.

-Gregory Ville dias así no es seguro para nadie, perderemos muchos residentes del pueblo-Soltó un suspiro y dirigió su mirada a la figura de Dios.- espero que con la ayuda de El Señor, nuestros vecinos de los pueblos muestren su solidaridad con nosotros.-Su breve discurso fué interrumpido por unos golpes en la entrada.

Cowell se giró en dirección al portón de entrada y se oía a una mujer llorando y suplicando que le abrieran.

Sor Juana dió un brinco y corrió soltando un suspiro de preocupación y abrió la puerta.

Se encontró con una mujer de mediana edad pálida con los pómulos rosados a causa de la fuerte ventisca con un montón de mantas sobre las manos.

Cowell se acercó donde Sor Juana estaba e inmediatamente la mujer le tendió el montón de mantas, seguidamente cayó al suelo.

Sor Juana dió un salto asustada y enseguida se arrodilló ante la mujer, le agarró las frias manos y pasó las manos hasta sus muñecas, su cara palideció.

-Padre,Dios se la llevó consigo...-Agachó su cabeza triste.

-Dios la acogerá en su gloria-Dijo mirando el montón pesado de trapos viejos y mantas.-Llama a los mozos y que le busquen un ataud, digales que lleven su cuerpo al establo hasta que el temporal pase y los familiares la reclamen.

La mujer horrorizada, finalmente asintió y salió corriendo a buscar a los mozos que estaban por la iglesia.

Los trapos sucios, empezaron a moverse lentamente haciendo que el sacerdote Cowell, el cual solo llevaba dos años en la parroquia y era de los sacerdotes mas jovenes del pueblo,se asustara.Se sentó en uno de los bancos que rato atrás, Sor Juana limpió y delicadamente fué apartando los trapos.

Encontró un bebé casi recien nacido bajo aquellos trapos con solo un pañal.

El pequeño echó a llorar.

~Debe estar congelado...~-Pensó Cowell.Se levantó y lentamente, se dirigió a la pila del bautismo y llenó el recipiente en forma de concha con aquella agua y cuidadosamente, le echó al bebé en la cabeza.

Inmediatamente éste dejó de llorar, haciendo que Simon sonriera.

Levantó la cabeza del pequeño y lo miró a los ojos.Aquellos ojos eran verdes y estaban llenos de vida.

Le llamó la atención que el bebé, llevara un colgante.Lo puso entre sus dedos, pero la risa del niño lo sacó de sus pensamientos.

Leyó que en el diminuto colgante, ponía "Harry Styles"

-Con que te llamas Harry ¿Eh pequeño?-Empezó a mecerlo hasta que se éste quedó dormido en sus brazos.

Cowell se puso a pensar en que podría hacer ahora con el pequeño.Lo primero que pensó fué en dejarle con los niños del orfanato, pero esa idea se le borró de la mente en cuanto imaginó que podrian hacerle esos diablillos hambrientos a un bebe pequeño e indefenso.

Luego pensó en dejarle en el establo, pero se congelaría de frío y moriría.

Finalmente pensó en dejarle dormir en el sofá de sus aposentos junto a cientos de mantas nuevas y limpias hasta que el obispo Corden le dijera que hacer.

Cerró con pestillo el portón y esto causó que el bebé despertara y echara a llorar.

-No pasó nada hijo mio, Dios está contigo, ea ea-Le dijo al pequeño mientras lo mecía a la vez que se dirigía a sus aposentos.

Abrió la puerta dejando a ver una habitación completamente retro y antigua, o como su ayudante en la iglesia Jason decía "vintage"

Acostó al niño en el sofá y lo cubrió con tres mantas calentitas.Al instante el bebé se quedó dormido.

Take Me To Church [OneDirection]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora