A él nunca le interesó estudiar historia. A ella tampoco le gusta. Su mente quiere disfrutar del presente. Ella solo piensa en el futuro. El es un alma libre. Ella es independiente. El debe cuidar que la euforia del presente no sea su prisión en el futuro. Ella debería dejar de preocuparse un poco. Tal vez, el asunto no es estudiar historia, sino hacer una. Tal vez se sepa, quizá se olvide, probablemente no acabe tan mal.
