17:20pm
Estamos en un pueblo costero y lo reconozco: ¡Cala mayor! El mejor pueblo de Mallorca y con las mejores playas, me encanta, pero no sé qué hacemos aquí. Por fin para la moto y bajamos frente a una casa a pie de playa.
-Oye, ¿qué hacemos aquí?
-¿Te gusta?
-Sí, es precioso y quien viva en esta casa es un afortunado.
-Bueno pues gracias por el cumplido, no lo esperaba.
-¿Es tuya?¿Cómo?
-A ver, no es mía, es de mi padre, no vive aquí, yo tengo llaves y al estar tan cerca de casa cuando me agobio, estudio o quiero solo alejarme de todo, vengo aquí. Es lo mejor del mundo.
-Pues me encanta, enserio. Y la compañía está a la altura.
-La mía tampoco está nada mal...
-Tonto... y le doy un codazo.
-Que va, no podría estar mejor de lo que estoy ahora. Nerea, tengo que decirte algo.
-¿Qué pasa? -nos quedamos mirándonos fijamente (con esos ojos verdes que tanto me gustan), el uno al otro, solos.
-Nada, da igual, entremos.
Mierda, se ha cortado, tendré que empezar yo. Ya dentro de la casa:
-Mira Nacho que yo...
Y antes de acabar la frase, se lanza. Nunca me han besado así. Es diferente, él lo hace con pasión, pero ternura a la vez. El beso se esfuma y nos miramos. Sonreímos los dos y volvemos a besarnos, esta vez ya no tan efímera, más larga e intensa, con risas de por medio.
-¿Y ahora qué?
-Nerea no te agobies, solo vive el momento. Ya veremos mañana, carpe diem... Bueno que ahí no habrás llegado aún.
-Sí que he llegado imbécil, y ya lo sé pero...
Él me abraza con todas sus fuerzas, y me dice al oído: tranquila guapa, todo saldrá bien. Ahí está otra vez, la sensación de paz que él me proporciona me gusta, hace que me sienta segura y ver todo lo que puedo lograr y junto a ella, un escalofrío que me recorre de pies a cabeza. Nos quedamos toda la tarde en casa, bajamos a la playa, es invierno (no nos bañamos), y decidimos que por ahora preferíamos el secreto, para que la gente no agobie. Vivimos en un pueblo y la gente inventa, cuenta y reinventa. Siempre así.
Hacia las diez bajamos a la plaza de Cala mayor, vamos a cenar.
-Gracias por la tarde de hoy, lo necesitaba. -Le digo, y me pongo roja como un tomate.
-Gracias a ti, y en cierta manera a Dani, él fue quien me habló de ti.
Ya tenía que salir el de siempre, ¿le ha hablado de mí?, ¿Y de qué han hablado? Da igual, no quiero saber; la curiosidad mató al gato y yo ahora quiero centrarme en Nacho.
Ya estamos de vuelta para Sóller (mi pueblo), y esta vez sí que me he cogido a él. No quiero soltarme, pero ya llegamos.
-Buenas noches guapa, nos vemos mañana, y recuerda que cada vez que nos veamos y le saque la lengua a alguien será un beso para ti. -me dice sonriendo.
-Buenas noches bonito, lo mismo digo, pero no creo que mañana esté viva, mi madre me habrá matado antes.
-¡Qué tonta!
Nos damos un último beso, está helado pero sus labios cálidos, oficialmente puede decir que me encanta, que me encanta su atención, y su personalidad, me encanta todo de él. Ahora sí que se va y yo subo a casa. Miedo.17 de Enero
Acabo de llegar a casa, mierda, mamá está despierta:
-Nerea Torres, ¿Qué haces llegando a la una de la madrugada un lunes?-dice gritando.
Ala la una, son las doce y media, es una exagerada.
-Lo siento mamá, papá me dijo que llegara para dormir y no me puso hora, estaba en casa de Carlota haciendo un trabajo.
-Leonardo, ¿tú le has dicho eso a la niña?
-Cayetana anda acuéstate, que total si la niña estaba estudiando.
-¿Pero no ves que nos miente?...¿qué pasa si yo ahora llamo a la madre de Carlota?
-Llama a quien tú quieras, pero a mí no me montes el número a estas horas que yo tenía permiso de papá, voy a acostarme, adiós.
Rápidamente, enciendo el ordenador y entro en el grupo de mis amigas, Las Panchas (viene de una anécdota muy graciosa), somos seis, Lara, Lucía, Alejandra, Patricia, Carlota y yo. Seis chicas bastante diferentes entre nosotras pero que nos completamos.
Y escribo: ¡CARLOTA!
Ella responde: ¿Qué pasa?
Yo: Dime que vas a convencer a tu madre para que si llama la mía le diga que he estado toda la tarde hasta esta hora haciendo un trabajo...
Carlota: Sí, yo lo hago, pero Nerea, ¿qué escondes?
Alejandra: ¡Yo creo que lo sé!
Lucía: A mí alguien me ha comentado algo, creo...
Lara y Patri a la vez: ¿Y nosotras por qué no sabemos nada?
Yo: Chicas relajaros, he tenido que salir a comprar unos regalos familiares en secreto y ya sabéis cómo se pone mi madre...
Patri: ¿Regalos? ¿A estás horas?
Yo: Sí, y si alguien dice algo tú tienes mi móvil, buenas noches nenas, ¡Hasta mañana!
Todas se quedan con dudas y hay varios mensajes más con preguntas pero prefiero no decir nada por ahora. Me acuesto, ha sido genial. Ya quiero hablarle, joder se me olvidaba que no tengo móvil. Solo me quedará soñar.
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Perder.
RomancePerder. Es una historia donde podrás sentirte identificado/a. Empezarás emocionándote, y acabarás enganchándote a este relato de amor, que a cualquier lector puede pasarle. ¿Por qué si el amor es de dos... Uno más no cabe?¿Y si es tu mejor amigo...