Eliot Daehet, 26 de Spenia, HannleeHabía tocado la puerta. Nadie abrió. El silencio se ahogó en mis oídos, ¿Y si...?
No tenía tiempo para quedarme pensando, le di una patada a la puerta, que me dio una respuesta dolorosa, agh... no tenía tiempo de pensar en el dolor, oh Dios, no quiero utilizarlo, pero, ¿y si...?
Concentré la energía que había a mi alrededor en un solo punto y, cuando estuve lista, la arrojé hacia la puerta aún cerrada. La puerta se abrió, tenía que hacerlo.
- ¡¿Luna?!¡¿Rain?!- me desesperaba al no ver ningún rastro de vida alrededor.
-Victor, Victor-buscaba mi teléfono para llamarlo.
- Wow, espero que no te hayas enojado pero, habrá que cubrir gastos- una figura se acercaba, era Den.
- Pero, ¿dónde rayos estabas?
- Estaba arriba, lo siento.
- Eso no es lo que importa, ¿dónde está Rain?
- ¿Rain? Está arriba dormida.
- ¿Luna?
- Salió de paseo con Bleu y Jull.
- Vaya que me han asustado, mira que he destrozado la puerta. Llamaré al ingeniero, necesitamos la puerta para hoy, ¿no?
- Supongo- me dijo entre risas- ¿te encuentras bien? Has estado sosteniendo tu pierna por un buen rato.
- Ah, ¿esto? No es nada, solo un pequeño rasgado.
- ¿Pequeño? Déjame ayudarte con eso.Den se acercó a mi y me tomó entre brazos, nos semtamos en el sofá más cercano que teníamos, tomo mi pierna izquierda suavemente y... ¡AGH! Haló mi pierna con todas sus fuerzas, sentí que había perdido mi pierna durante un minuto en el cual me pasé gritándole groserías a Den, mientras que él solo podía disculparse.
- Den, lo siento, perdí la cabeza por un momento.
- No te preocupes- dijo rascándose la cabeza- ¿Qué tal si vamos con Rain?
- De acuerdo- me tomaba esfuerzo ponerme de pie.
- ¿Necesitas ayuda, Eli?
- No, gracias.
Me levanté con esfuerzo y avancé hacia la escalera, al subir el primer escalón resbalé y caí de espaldas, el dolor se apoderó de mí, apenas podía moverme, el cuerpo me estaba matando, y estaba segura de que no sentía la pierna izquierda.
- Sí, creó que necesitas ayuda- Den se agachaba y me cargaba en brazos- Oye Eli, ¿Has subido de peso? Estás más pesada que la última vez que te caíste, no hace más de una semana.
La única razón por la que no golpeé a Den era porque me tenía entre sus brazos, le dediqué una cara ofendida y esperé la oportunidad más cercana para bajarme de sus brazos.
Nos sentamos frente a Rain y la observamos durante horas, Rain dormía calmada, sin preocuparse de lo que sucedía a su alrededor. Estaba equivocada. Rain era quien más se preocupaba aunque no lo demostraba. Y eso estaba por cambiar.
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