Corazón Hurtado

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Su pulso es rápido y agitado.

Atravesó lugares áridos, secos, húmedos y fríos corriendo a no mas poder.

Huyendo...

Huyendo de los demonios que querían arrebatarle lo mas intimo que alguna vez tuvo.

No había aniquilado algún ser en la faz de la tierra.

No había mentido, ni había robado o hurtado...

Lágrimas saladas descendían por sus mejillas gastadas.

Se sentía liviana, como una pluma, al correr.

Salto por sobre unos troncos muertos,

y finalmente se detuvo a tomar un descanso,

reposando sobre la grama verde olivo, su cuerpo.

Tomo una bocanada de aire profunda.

Entonces en el momento menos oportuno recordó.

"¿Tu primer beso?" Pregunto el chico de ojos caramelo y piel canela suave.

"Lo reservó para mi príncipe, al igual que mi corazón" sonrie agachando su cabeza mientras sus mejillas se tornaban rojizas.

"¿Con que tu príncipe, ah?" Ascendió la chica sus ojos a su rostro.
Divertido, miro en mi dirección achicando sus ojos caramelo.

Acerco su mano a ella tomo su barbilla mirándola fijo a los ojos tierra,
baje mi mirada a sus labios hipnotizada.

"¿Seré yo ese príncipe?" Susurro cerca de los labios rosa pálidos de la chica...

"Yo-o-o... lo la..." atino a decir.

Sin decir mas, el chico hábilmente unió sus labios.

En un primer beso embriagante y tierno para la chica.

Pastilla para el olvido,
la desdicha del amor prohibido y la cura para todos sus males.

En ese dichoso momento ella supo que le quería.

Él, en cambio, entendió que su amor no era reemplazable.

*Un clavo no saca otro clavo,
lo hunde mas..."

Los leones rugían feroces en el estomago de la chica.

El beso se convirtió amargo para él,

pero aun así su deseo de olvidar a

aquella que devoro su corazón era más grande.

Ella sintió su corazón detenerse unos microsegundos,

para luego volver a palpitar.

Él solo disgusto el trago amargo del desamor,
la mentira en sus labios e inocencia en los labios de la chica.

Aun así decidió que sacar el primer clavo
era importante que al clavar estropear el segundo.


Ella cometió el error de pensar que le amaba.

Él se engaño,

tomó decisiones incorrectas

y le trajo su fin a la chica

La castaña suspiro al volver a la realidad.

Nuevamente lloró,

lloró como lo llevaba haciendo meses atrás.

La buscaban y sabía la razón.

No eran demonios, eran guardianes.

Guardianes del corazón de él príncipe de piel canela.

Él corazón del chico de color ojos caramelos,

no residía en su caja torácica.

Su corazón siempre le perteneció a otra.

La castaña solo obtuvo las sobras...

Nunca hubo disputa por eso.

Ella quiso regenerar su corazón.

Anhelaba crear una nuevo y perfecto para él.

"¿Sabes todo lo que te he entregado mi príncipe?"
Soltó un suspiro e intento contraer sus emociones.

Pero aun así no podía.

El príncipe nunca fue consciente.

No fue consiente que de sus labios solo escapaba en susurros su nombre.

El de «ella», la ladrona de su corazón.

En cada pesadilla gritaba su nombre.

En cada meta estaba su nombre escrito a fuego sobre roca en todas partes.

Lo peor de todo es el lugar donde residía del corazón de la castaña...

Su corazón él lo tuvó, tiene y tendrá.

«Siempre fuisteis tú...»

Del Corazón A Lapiz Y En Papel...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora