El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo: el de recibirlo.
Nunca los huracanes apagarán tu antorcha, eterna como el amor.
Ten más cuidado del amor que de cualquier otra cosa.

El amor no da ni toma nada, excepto de sí mismo.
Cuando se quiere dar amor, hay un riesgo: el de recibirlo.
Nunca los huracanes apagarán tu antorcha, eterna como el amor.
Ten más cuidado del amor que de cualquier otra cosa.