Decir que no te vas a enamorar nunca, es como decir que nunca vas a sonreír, por mucho que intentes impedirlo, siempre llega alguien que lo consigue
Decir que no te vas a enamorar nunca, es como decir que nunca vas a sonreír, por mucho que intentes impedirlo, siempre llega alguien que lo consigue
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora