Tomé mis libros y salir del aula, me dirigí a mi casillero y guardé todo allí, tomé mi móvil y lo cerré. Comenzé a caminar hacía la salida de la institución sin pensar que lo vería.
Ahí estaba él, con su perfecta cabellera rubia y sus hermosos ojos azulados, con sus delicados labios y ese sexy piercing. Me miró y por un momento sentí mi corazón acelerarse y querer salir de mi pecho hasta que su mirada no se posó más en mi sinó en ella, en su "Novia". Antes yo solía serlo, antes solían ser para mi todas esas miradas y todos esos besos, pero ahora sólo era una chica más en su vida y eso en verdad dolía.
- Tienes que dejar de ser tan obvia - Me susurró Lisa, mi mejor amiga.
- Sabés cuanto duele, tengo unas ganas inmensas de abrazarlo y decirle cuanto lo amo - Pasó su brazo por mis hombros.
- Pero no puedes y tienes que aceptarlo, él ya no es nada tuyo y así será siempre - Me miró y tomó aire. - No quiero herirte pero tienes que aceptarlo - Erá duro pero erá cierto, él ya no siente lo que antes me decía y yo no puedo cambiarlo.
Asentí y pasé saliva, ella se hizo a un lado y comenzé a caminar hasta que choque con alguién.
- Perdona - Alze la mirada y ahí estaban esos malditos ojos.
- No-no importa - El aíre comenzaba a faltarme, desde aquél día no había hablado con él. Frunció el ceño.
- ¿Nos hemos visto antes?- Carajo, ¿Ahora que le digo?.
- Voy contigo en música - Él sonrió.
- Claro, bueno, me llamo Luke aunque mis amigos me dicen Luky - Sonrei.
- Soy _____, no tengo sobrenombre- Inclinó su cabeza levemente.
- Si fuera mi deber ponerte un sobrenombre sería "Ojitos", tienes unos ojos hermosos así que si - Mis ojos se llenaron de agua - ¿Qué pasa?- Me miró confundido.
- Nada, sólo que así solía llamarme una persona muy importante en mi vida - Él sonrió dolido.
- Lo siento - Nege y me limpié las lágrimas.
- Ya no importa - Él sonrió de lado, carajo.
- Bueno, nos vemos mañana en clase - Asentí y se alejo alcanzando a aquélla chica.
Será difícil pero me acostumbraré, él no tuvó la culpa así que lo dejaré y yo tendré que aceptar que el no me recuerda y que yo no soy nadie en su vida. Sólo aveces desearía que a mi también me diera amnesia y pueda olvidarme de esté dolor.
