Rebeca.

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¿Rebeca? ¿Qué sucede?

Porque empacas Rebeca? ¿A dónde vas?

No llores, Rebeca.

Oh, ya veo.

¿Acaso ya no soy suficiente para ti?

¿O ya no te doy lo que quieres?

Rebeca, ¿no te doy lo que necesitas?

O puede ser que... hay otra persona, ¿no es así?

¿Cómo no pude saberlo?

Oh Rebeca, ¿porque me haces esto?

Yo creí que me seguías amando...

¿O es que hice algo de tu desagrado?

Haré lo que sea para remediarlo, mi querida Rebeca.

Rebeca, ¿qué podré hacer yo sin ti?

¿Podre dormir?

¿O comer?

Incluso más importante...

¿Podré seguir viviendo?

¿Cómo lo haré si tú ya no estarás a mi diestra?

Si yo no te tengo, moriré por amor, Rebeca.

Si algún día me amaste, por favor dime;

¿Quién es el que ha usurpado mi lugar?

Él me ha arrancado el corazón,

¿Solo por mísero placer?

O acaso...

¿Él te ama, Rebeca?

Tu silencio responde sin querer

Y sin pedir permiso, pero como duele.

¿Cómo él te ama, Rebeca?

¿Con palabras o con acciones?

¿Con bombones o con flores?

¿Él te ama más que yo, Rebeca?

¿Podría ser eso posible?

¿Así lo crees tú?

Y si es así, ¿dónde está?

¿Porque no vino a pelear por tu amor?

No sabía que ahora amas a cobardes.

Tu... ¿tú lo amas, Rebeca?

Si te dijera que cambiaré,

Que no seré como antes,

¿Aun te irías?

No llores, Rebeca,

Si no merezco tu amor,

Aun menos merezco tus lágrimas.

Solo no llores.

Por favor, si me amaste alguna vez dime.

Oh, ya entiendo.

Nunca me amaste, ¿cierto?

Y yo que creí que lo hacías.

Yo creí que me amabas.

Recuerdas...

Cuando caminábamos por aquellos valles

Esas preciosas mañanas de primavera.

Tan frescos y tan vivos como tus ojos.

Cuando huíamos de todo y de nada,

Cuando comimos de esos árboles ajenos

Y corríamos, como si un batallón

Nos siguiera por nuestra travesura.

Yo creí que me amabas.

Vimos las estrellas esa noche,

Y ellas no tenían la culpa de mirarnos.

Se tapaban avergonzadas unas con otras

Al ver que nuestro amor

Solo podía ser para nosotros dos.

No llores, Rebeca.

Entonces...

Esta es una despedida.

Prometo no molestarte, amor mio;

Si algún día te llegara a ver,

Solo seguiré mi camino

Y te dedicaré una sonrisa floja.

Nunca más te molestare, Rebeca.

Espero que seas feliz,

No con él, sino contigo.

Y espero que un día me perdones,

Por qué te he fallado...

Y porque me he rendido.

Te dejare ir,

Pon mi nombre en el fuego,

Si quieres déjalo arder.

Yo llevare el tuyo

Grabado en mis huesos.

Y tal vez, algún día,

Si es destino juega a mi favor,

Entrará una brisa a tu hogar

De esas que abren una ventana

Y llenan de armonía tu alma

Para detenerse justo después

Y traerte con ella

Un recuerdo, una idea, una inspiración.

Si eso te pasara alguna vez,

Espero con el corazón,

Que traiga con ella una memoria,

Una sublime,

De esas que solo podría recordártelas una brisa,

Y que esa memoria sea de mí,

Y así me recuerdes,

Y sonrías,

Y te preguntes que habrá sido de mi vida.

Tranquila Rebeca, no necesito tu compasión.

Rebeca, amor mío,

Si siquiera me aprecias un poco,

Hazme un favor;

Esta noche, a la hora de dormir,

Dime al oído por última vez

Que me amas,

Y luego puedes irte,

No te detendré.

Solo déjame soñar

Otra noche más

Que me amas,

Y como lo he hecho durante tantos años;

Soñare que soy feliz y que estas a mi lado,

Amándome.

Rebeca.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora