Lo único que cambia son los números y los meses que vuelven a empezar. No cambia nada, sigo con las mismas ganas de morir, con la cuchilla acompañándome y las mismas ganas de vomitar cada cosa que como.
Lo único que cambia son los números y los meses que vuelven a empezar. No cambia nada, sigo con las mismas ganas de morir, con la cuchilla acompañándome y las mismas ganas de vomitar cada cosa que como.
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