Estás sola, al menos lo parece. Piensas que eres más bien normalita, aunque hay algo que te acompleja especialmente. Tus piernas, las gafas, tu nariz... Obvio motivo por el que nadie se acerca a ti, o eso es lo que te repites una y otra vez para justificar esa sensación de soledad que te atormenta.
Pero de pronto aparece alguien a quien no le importa nada de eso, alguien que se enamora de quien eres, de tu forma de ver las cosas, la que una vez tomaste como verdad absoluta. Te da la confianza que te faltaba y, según vas creyendo todo lo que habrías de llamar mentiras, empiezas poco a poco a destacar aquello que antes no querías ni mirar.
Y entonces, ese pensamiento maldito se implanta en ti. Si existe alguien capaz de apreciarlo incondicionalmente, ¿por qué tenía que ser único? La atención es tan cómoda... Tu popularidad crece como la espuma, y otros admiran eso que nunca habías apreciado.
Y te ciegas. Aparecen los halagos y piropos, que tú aceptas de buena gana. Te vuelves arrogante, mientras esa parte humilde va muriendo progresivamente. Entonces un día, sin querer queriendo, cortas las ataduras, y os separáis. Porque parece que ya no te mira como antes, porque en ese mundo de perfección aparente él es el único que aun destaca tus fallos. Comentarios que, aunque prometan, aún te duelen. Vuelves a engañarte.
"Tal vez es porque ya no me quiere"
No te habla igual que ellos, esos recién adquiridos admiradores, los que sólo valoran el envoltorio. Ya no le sientes cerca, porque has empezado a confundir el amor con el deseo. Y cuánto te equivocas.
Él te dio alas, pero ahora tú vuelas libre con todo aquel que te dedica palabras bonitas. Después de tanto tiempo sola, en cuanto te sentiste bien las emociones se amontonaron en tu corazón y te impidieron pensar con claridad. ¿Qué supone querer a alguien de verdad? Porque él te habría aceptado tal como eras, porque a él no le importaban tus imperfecciones. Las tienes, aunque trates de ocultarlas y parezca que eso funciona, las tienes, como todas las personas de la Tierra. Y él sólo quería enseñarte a vivir con ellas, para que todo fuera más fácil para ti.
Te llegó a conocer, ¿sabes? A lo mejor no supo bien cómo hacerlo, pero sus intenciones siempre fueron buenas. Quiso darte una realidad lo más llevadera posible, sin mentiras ni desengaños fatales.
Recuerda cuando tú aún eras capaz de ver el mal en la gente, las injusticias y el dolor de un amor que se va a pique por la toma de malas decisiones. Tenías una concepción negativa de la vida, pero al menos te servía para mantener la cordura.
Y ahora...
Felicidades, te has convertido todo aquello que solías rechazar.
ESTÁS LEYENDO
- Momentos De Inspiración -
RandomEsto empezó siendo una recopilación de OneShots de kpop, pero actualmente le estoy dando una orientación diferente, por lo que el resultado final es un tanto confuso, como una gran mezcla de todo. Ahora mismo me centro más en cosas puntuales que se...
