III

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Capítulo 3

Tori y Trina se fueron a casa, cuando entraron se encontraron a sus padres esperandolas en la sala de estar. Por los rostros de sus padres sabían que estaban en serios problemas.

—¿No tienen algo que decirnos? —Dijo David serio.

—Mmm no hicimos nada malo. —Dijo Tori rápidamente, la verdad no sabía qué decirle a su padre, ella y Trina sabían cuán delicado era ese tema para sus padres por eso trataban de ser lo más cuidadosamente posible. Ellos no se avergonzaban de lo que eran pero buscaban la manera de proteger a toda la familia. Sabían que los humanos no reaccionaban de la mejor manera a cosas que no entendían. Ellos actuaban primero y después preguntaban.

—¿Por qué me mandaron a llamar? —Respondió él, cuando le llamaron ya había terminado de resolver el caso en Miami, pero lo que más le preocupó fue saber que lo necesitaban de vuelta por unos lobos en el bosque, él inmediatamente supo que eran sus hijas así que viajó con su esposa lo más rápido que pudo.

—En serio papá no hicimos nada. —Intervino Trina. —Solo jugamos un poco en el bosque. —David les dio una mirada a sus hijas buscando un ápice de mentira

—¿Qué fue lo que hicieron? Esta noticia solo la saben los miembros de la policía y algunas personas de afuera. Estamos tratando de que nadie se entere que hay lobos gigantes en el bosque.

—Solo fuimos a correr y jugar un poco. —Dijo Tori. —Sabes que lo tenemos que hacer.

—Niñas saben que es peligroso si alguien las llega a ver, ¿verdad? —Dijo Holly pero cuando las hermanas intercambiaron miradas sus padres suspiraron. —¿Quien las vio?

—Cat y Jade pero no saben que somos nosotras. —Dijo Trina.

—¿Cómo se enteraron? —Preguntó su padre preocupado, Trina miró a Tori.

—Bueno, hace casi un mes salí a correr al bosque. —Comenzó a relatar la menor de los Vega. —Pensé que estaba sola en el bosque, pero al pasar por el río vi a Jade que iba a ser atacada por un oso y la salvé.

—Estas en problemas señorita y tú también. —Dijo David mirando a Trina.

—Pero papá solo la salve, bueno quizás juegue con ella un poco pero no hice ningún desastre. —Replicó Tori.

Holly vio las caras de sus hijas, Tori no solo había salvado a la chica porque la conocía sino porque sus instintos le pidieron que la salvaran, entendió su hija y la chica a la que salvo tenían una conexión que no se iba a desaparecer aunque la negara, lucharán para romperla, eso sería imposible. Miró a su hija mayor y suspiró, sus hijas estaban enamoradas de las chicas con las que habian estado jugando en las noches. David les dijos a las chicas que se fueran a sus habitaciones pero

—Trina, Tori vengan un momento. —Les llamó su madre, ambas chicas se vieron entre ellas y se sentaron en el sofá.

—Dinos mamá. —Dijo Trina.

—A ver, ustedes dos están en problemas no por ir al bosque, si no, por no tener cuidado de lo que hacen.

—Pero no hicimos nada malo, siempre cuidamos que nadie más nos viera, no sabemos cómo se enteraron.

—Pero no saben si esas chicas no hablaron con alguien acerca de ustedes.

—No lo hicieron. —Contestó Trina con seguridad.

—¿Cómo lo sabes? —Preguntó Holly quería salir de dudas.

—Siempre estamos con ellas en la escuela, pero desde hace un tiempo Tori y yo sentimos algo cuando estamos con ellas eso nos da la seguridad de que no fueron ellas las que dijeron algo. —Dijo Trina y allí la respuesta que Holly estaba esperando.

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