No lo pensé dos veces y empaque la ropa justa y necesaria.
¿Qué paso?
Amor, mi madre está enferma. Quédate acá, no quiero que te encuentres con tus padres y tengas un mal rato, ¿Sí? Te llamaré todas las noches.
Esta bien.
Te amo, Oliver.
Él sonrió.
