Capítulo 16: Te necesito a mi lado. Parte 1 (Shiroba)

49 2 0
                                        



    Las clases del día habían terminado y los alumnos eran libres de regresar a sus casas, quedarse para terminar sus tareas o limpiar el salón.
    Mientras la gran mayoría de los alumnos salian del enorme edificio blanco uno de ellos se encontraba en el baño de mujeres. Llevaba una marca roja en el cuello, como un raspón. Se miraba al espejo mientras fruncia el ceño y apretaba los dientes con fuerza como si tratara de romper el espejo que tiene en frente con la mente.
Shiroba: Ya no hay salida. Se me agotan las ideas y todo va de mal en peor... Dime una cosa Toue... ¿Para esto nacimos? Corrijo, ¿para esto he nacido? *se apoya en el lavamanos y apreta los puños* ¿Por qué no me mataste apenas nací? Si sabías perfectamente que soy un error... Sólo estorbo en tu vida y tu madito plan de porquería *su mano derecha temblaba con violencia. Tenía los huesos de su mano rotos y sangraba.

    Trataba de ignorar el horrible dolor que sentía mientras las gotas carmesí manchan el lavamanos y caían en gotas manchando el piso* Ese viejo estúpido nos entregará como si fueramos- *cierra los ojos y las lágrimas caen* ¿Por qué pienso que soy más que un simple experimento fallido de ese asqueroso viejo? ¡¡No lo entiendo!! *baja la cabeza y abre los ojos. Al ver las manchas de sangre en el suelo y luego su mano se sobresalta y toma su mano, temblando a la vez. Un fuerte grito salió de su boca al instante* (Pensando) Maldición... *Forma una mueca, entrecierra los ojos y se apoya contra la pared, deslizandose hasta quedar sentado en el frío piso. Recordó cuando golpeo con fuerza la pared y no se dio cuenta del estado o el dolor hasta ahora*

    Una hora después Shiroba se limpió rudamente los rastros de lágrimas en su rostro, se levantó, se lavo la cara y la sangre de su mano derecha y limpió la sangre como pudo con un trapo que se encontraba en una esquina, dentro de un balde amarillo. Una vez hecho esto, lavó el trapo, lo regresó al balde, se arreglo un poco el uniforme y se fue, guardando la gargantilla en un bolsillo de la falda.
    Mientras caminaba por los pasillos, temiendo encontrarse con alguien, se dirigió hacia su salón. Resaba por no encontrarse con nadie ahí y tener que dar tantas explicaciones.

    Cuando llegó abrió la puerta y, para su suerte, estaba sólo. Aprovechando el momento recogió sus cosas lo más rápido que pudo, de vez en cuando paraba debido al dolor de su mano pero continuó hasta terminar. Le costó pero lo logró y, finalmente, salió del aula... sólo para encontrarse con Koujaku caminando distraído.

    Koujaku estaba tan perdido en sus pensamientos que no vio a Shiroba frente a él y chocaron, haciendo que ambos casi se caigan.
Shiroba: Uh, lo siento. No vi por donde- *se detuvo y se asustó al ver al pelinegro a su lado*
Koujaku: ¿Eh?, no... yo lo- *también se detuvo al darse cuenta a quién se encontró* ¿Shiroba? Creí que ya te habías ido *observa al menor de arriba abajo asegurandose de que esté bien, luego ve que este rápidamente oculta su mano derecha en su espalda y se posiciona frente a Koujaku* Eh... Shiroba, ¿por qué te quitaste la gargantilla y...?-
Shiroba: ¿Mis hermanos ya se fueron? Bueno, se ve que no me di cuenta. Lo siento, me tengo que ir o se preocuparán por mí. Adiós... *hablaba muy rápido y trató de salir corriendo pero Koujaku sostuvo rápidamente su hombro y lo detuvo*

Koujaku: Espera, ¿Qué es...? *Observa horrorizado la mano derecha de Shiroba* ¡¡Shiroba!! *este se aleja*
Shiroba: ¡Hey, no grites! *Koujaku sostiene sus hombros*
Koujaku: ¡¿Qué te pasó?!
Shiroba: No es nada *dice mientras evita mirarlo a los ojos *
Koujaku: ¡¿Cómo que no es nada?! Tengo que llevarte al hospital
Shiroba: ¡No, espera! *se suelta del agarre* Yo... iré, pero dejame solo *Koujaku entrecierra los ojos*
Koujaku: ¿En verdad crées que te dejare solo?
Shiroba: No, pero quiero *Koujaku suspira*
Koujaku: No me importa, no te dejaré solo *Shiroba gruñe*
Shiroba: ¿Por qué insistes tanto? *Koujaku levanta una ceja*
Koujaku: Ya te lo dije, miles de veces. Es porque te am-
Shiroba: ¡No, no es eso! *mira a Koujaku a los ojos* Me refiero a que... ¿qué es lo que hace que te intereses en mí y hagas todo esto por mí? No lo entiendo. No puedo comprenderte y me frustra *cierra los ojos con fuerza y baja la cabeza* ¡Me molesta! *hubo un minuto de silencio* Lo odio tanto... como a la "libertad"
Koujaku: ¿La libertad? *Shiroba asiente* ¿Por qué?
Shiroba: Soy sólo un error y no lo merezco. Para mi la libertad tan sólo trae mala suerte... ¿Por qué debí sobrevivir al experimento y seguir viviendo de esta manera? Tampoco sé el por qué te estoy contando todo esto. Supongo que porque te tengo mucha confianza y no me he dado cuenta.
Koujaku: Sabes muy bien lo que te dije aquel día en el parque. Ahora sólo te diré que debes aceptar las cosas y dejar de huir sólo porque no te agrada o te da miedo. Aceptalo y todo ese peso que llevas en tus hombros se esfumará y podrás vivir en paz.
Shiroba: ...Lo sé *hubo otro minuto de silencio*
Koujaku: Shiroba... ¿tú qué sientes? *la pregunta sorprendio mucho al menor*
Shiroba: Aprovechandote de mi momento de debilidad, ¿eh? *sonríe con tristeza y, rápidamente, esa sonrísa desaparece* Siento muchas cosas... como hambre *bromeo* ...Se a qué te refieres *responde al ver la mueca de Koujaku como si le dijera: "hablo enserio"* Bueno... *suspira* debo admitirlo, TÚ... *señala con un dedo a Koujaku y este parpadea varias veces* me haces sentir muchas cosas. Celos, felicidad, tristeza, preocupación, un... poco de rabia y amor...
Koujaku: ¡...!
Shiroba: Si, dije eso *desvía la mirada* Pero, ¿sabes una cosa? Continuemos con esta conversación más tarde, el dolor en mi mano es horrible y quiero gritar *Koujaku se sobresalta y asiente*

Toue High SchoolHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora