Te vi. Ya no estaban las mariposas, ni los nervios, tampoco el deseo de besarte.
Solo te vi, y fuiste como cualquier otro chico.
Y te aseguro que fue por culpa tuya.
Te vi. Ya no estaban las mariposas, ni los nervios, tampoco el deseo de besarte.
Solo te vi, y fuiste como cualquier otro chico.
Y te aseguro que fue por culpa tuya.
Donde viven las historias. Descúbrelo ahora