Capítulo 2

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Desperté con un fuerte dolor de cabeza, no sabía en donde estaba, mire hacia los lados para reconocer el lugar y darme cuenta que estaba en mi habitación. ¿Qué había pasado anoche? ¿Cómo es que llegue a mi casa? Y lo más importante ¿Qué había pasado con el chido de los ojos bonitos? Porque no recordaba nada, supongo que Miley me trajo. Estaba a punto de llamarle para darle las gracias cuando escuche a mi madre gritándome que bajara a desayunar, lance el teléfono a la cama después la llamaría, antes de bajar entre al baño de mi habitación para lavarme la cara y la boca, después baje las escaleras y camine hacia la cocina para encontrarme con mi mamá y mi hermana Gemma.

-Buenos días- salude

-Buenos días- respondieron las dos al unísono

-Tienes cara de que te rompieron el culo anoche

-¡GEMAAAA!!!!- le grito mamá

-Ojala hubiera pasado-le conteste

-¡Ya basta, esto no se habla en la mesa!

Mi familia sabía que yo era abiertamente homosexual y ellas respetaban mucho esa decisión, mi madre dijo al final que seguía siendo su hijo y Gemma dijo que podría hablar conmigo de chicos.

Mamá nos sirvió un tazón de fruta, jugo, café y hot cakes, se sentó con nosotros y empezamos a desayunar.

-¿Que tal te fue anoche cariño?- me preguntó mamá

No recordaba que había pasado pero le respondí con un simple bien

-¿Fuiste al bar de siempre?

-Si, ahí me encontré con Miley

-¿Y? ¿Alguien interesante?- preguntó Gemma

-La verdad si

-Qué esperas para contarnos- menciono mama emocionada

-¿No que esas cosas no se hablan en la mesa?

-Hmm, esa regla se puede romper a veces

-Eso no cuenta mamá

-Solo cuéntanos tarado- dijo Gemma rodando los ojos

-Bien, pues no hay mucho que contar, solo que tiene unos ojos azules realmente hermosos, no es muy alto, pero tiene unas piernas torneadas, su cabello era castaño y lo llevaba alborotado, su nariz respingada, unos labios muy besable y un culo de…

-Basta Harry, con eso es suficiente

-Mamá, déjalo, ya iba a llegar a lo interesante

-No Gemma, que mejor nos diga cómo se llama

-Oh eso… no llegamos a esa parte

-Claro, estaban muy oculados follando para preguntar nombres- soltó Gemma divertida

-¡Dios mío, Gemma!- gritó mamá

-Jajaja ¿qué?

-Nada Gemma, ¿Por lo menos tienes su número verdad Harry?

-No mamá, tuvo que irse rápido- mentí por el hecho de no recordar ni una mierda

-Entonces supongo que no lo volverás a ver- levanto los hombros

-Supongo que no- dije con cierta esperanza de volverlo a ver

Terminamos de desayunar y en lo que Gemma lavaba los trastes sucios yo limpiaba la mesa, cuando terminamos me fui a mi cuarto, ese desayuno me ayudó mucho a mi dolor de cabeza pero tuve que tomarme dos pastillas para que desapareciera el dolor. Mi celular empezó a sonar, era Perrie

FIRE [Larry Stylinson]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora