D O S

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2. El hermano de Pauline.

-¿No a pasado nada interesante?- niego mientras saco mi ropa de la mochila- ¿No habéis conocido a ninguna tía buena?- niego otra vez- ¿Podrías hablar o decir aunque sea no?- meto la ultima camisa en el armario y me siento en la silla del escritorio.

-No tío, no e conocido a ninguna tía buena, ni me a pasado nada interesante. ¿Pero que esperabas?, ha pasado solo un día.

Lanzo un dardo a la pared, seguramente no le había dado a alguna foto o póster pegado en su habitación. Se inclinó en la silla y me miro a través de la pantalla.

-Bueno aquí tampoco, no hay mucho que hacer cuando tu y tus amigos tienen resaca de la fiesta de despedida de tu mejor amigo que se fue sin mas- me encaró cruzándose de brazos.

-Ya te dije que lo sentía y que esta no había sido mi decisión- mire atrás de el, al póster de naruto de mi amigo niñato.

-Si, ya vale, como sea...- el sonido de la puerta estrellándose contra la pared hizo que mi amigo se interrumpiera y que a mi me diera un ataque de pánico, hasta que vi quien había sido.

-Dice tu mama que te pongas esto y que bajes a no se que a no se que...- dejo una bolsa con un gancho en mi cama y se tomo la barbilla mirando atrás de mi- ...tenia que decirte algo mas, pero no me acuerdo así que averiguarlo por ti mismo- salio del cuarto cerrando la puerta del mismo modo que la abrió.

-Pero que excelentes modales tiene- la voz de mi amigo me hizo reaccionar- ¿Y esa tía quien es?

Lo mire- La mejor amiga de mi hermana- dije para después cerrar la computadora.

Tome la bolsa sacando un smokin de ella, lo deje en la cama y me empecé a desvestir, me saque los pantalones y la camisa para cambiarlos por él conjunto negro elegante, tome él saco y me lo acomode. Cuando estuve listo baje al comedor donde estaban todos arreglados a excepción de Pauline.

Al verme se pararon y mi padre agarro las llaves de la camioneta, todos salimos y mi padre y mi madre se subieron, Aixa abrazo a Pauline y se encamino a la camioneta, Pauline les grito adiós a mis padres y metió sus manos en su desgastado short azul.

-¿Vive lejos?- le pregunte al pasar a mi hermana.

-A unas veinte cuadras de aqui- se subió y yo me quede viendo a Pauline caminar calmada mente- tranquilo, le gusta caminar, siempre lo hace- asentí y me subí a la camioneta.

Llegamos al restaurante, mi padre dijo su apellido y él señor nos guió a una mesa para cinco personas, nos sentamos dejando una silla vacía.

-Había pensado que Pauline vendría, aunque jamas haya venido a cenar- dijo mi padre, mire confundido a mi familia pero no dije nada.

La cena transcurrió en mama preguntándome cosas y mi papa hablando de su empresa y lo que haría. Me había metido a una universidad cerca para administración de empresas. Me contuve en rodarle los ojos y me limite a comer lo que había pedido.

* * *

-¿Estas bien?- estaba sentado en la silla del escritorio de mi hermana.

-Si hermanita, ya sabes como es- me recline y mire él techo.

Un golpe en la ventana desvío mi atención de mis pensamientos. La mire y vi una silueta. Mi hermana se encamino a esta y recorrió él pestillo, la ventana se abrió y entro Pauline, ahora tenia una chamarra del equipo de fútbol de la escuela, traía unas ojeras increíbles a pesar que era de noche,su cara estaba más pálida y tenia rojo el cuello. Me miro e inmediatamente cambio su cara, sonrió sin mostrar los dientes y se sentó en la cama de Aixa.

-Nos puedes dejar solas- pidió mi hermana, asentí sin dejar de mirar a Pauline. Salí de la habitación cerrando la puerta lentamente.

-¿Pauline ya llego?- la voz de mi madre me asustó, la mire confundido y asentí.-Bueno no faltara micho para que baje a comer- bajo las escaleras dejando me en medio del pasillo.

-¿Pero que mierda ha pasado en esta familia?- dije dirigiéndome a mi habitación.

Merde dans ma vieDonde viven las historias. Descúbrelo ahora