3. Recuerdos

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Cuando llego al departamento, me doy una ducha, tengo ganas de salir a comer fuera así que me coloco mis vaqueros favoritos pero estos no me cruzan, pero ¿por qué?, me los quito y me observo al espejo de cuerpo entero del vestidor y veo que tengo el vientre un tanto abultado y me acuerdo de la conversación que tuve con Jessie unos días antes de mi matrimonio, ¡no! No puedo estar embarazada, Sofí respira tranquilamente, tengo que sacar cuentas, si, esto es por el estrés, por el maldito estrés, no estoy embarazada, ¡No! Esto no me puede estar pasando… Una prueba, necesito una maldita prueba de embarazo, hay una farmacia a poca distancia de aquí, si será lo mejor… me coloco un pantalón de deporte y una camiseta, me coloco mis zapatillas y salgo deprisa de mi departamento, “rápido” le digo al ascensor y cuando llega al primer piso salgo rápido de él y paso a llevar a alguien pero no me doy cuenta de quién es. Llego a la farmacia y pido 3 pruebas, el encargado me observa con cara de pocos amigos no le presto mucha atención y retorno a mi departamento.
Cuando entro por la puerta principal, no me doy cuenta que John está allí, me subo al ascensor y le doy que suba cuando veo a John en todo su esplendor y con cara de pocos amigos y me pregunta
¿Algún problema? Te vi salir muy rápido del edificio, y quería saber si ¿te puedo invitar un trago? – lo observo y niego con la cabeza, me estoy moviendo mucho, es lo que siempre hago cuando estoy nerviosa - ¿de verdad estas bien? Te veo algo tensa - ¿tensa yo? ¡no! Lo que estoy es histérica pero no se lo digo
Creo que tengo un problema – como se me ocurre decirle eso, yo y mis estúpidos nervios
¿Necesitas ayuda? - ¿ayuda? No, un milagro necesito y que la maldita prueba me salga negativa, se me suelta una risita nerviosa
No creo que esta vez pueda ayudarme alguien – y sin pensarlo comienzo a discutir conmigo en voz alta - ¿Cómo tan descuidada Sofí? Eran planes, simplemente planes, en 2 o quizás 3 años, pero no ahora. Y que van a decir mis padres ¡No! Mi mamá me va a matar ¿y ahora? ¿qué hago? – siento que John que ha estado un poco silencioso me abraza por la espalda y yo me coloco a llorar
Tranquila, todo irá bien, sea lo que sea yo te apoyare – las puertas del ascensor se abren y ambos salimos de él y nos dirigimos a mi departamento, John no me suelta hasta que le digo
Sírvete lo que te guste – apunto hacia el bar que está en una de las esquina del salón – hay de todo, vengo en unos minutos – me dirijo a mi habitación, en la tranquilidad de mi baño me hago la prueba y leo las instrucciones “una raya negativo, 2 rayas positivo”, uf, imploro por una raya. Me levanto para revisar las pruebas y doy un grito que sale de mi alma, mis rodillas ceden y caigo al suelo con las mejillas empapadas de lágrimas, no porque a mí
¿! Sofí!? – veo que John entra a mi habitación con una cara de preocupado - ¿estás bien? – yo niego con la cabeza, no puedo decir nada, ¿yo embarazada? Y del imbécil de mi ex, ¿qué voy hacer?, siento que John me ayuda a levantarme y me sienta en la orilla de la cama – voy por una vaso de agua para que puedas calmarte – veo que sale de mi habitación y yo caigo de espalda en mi cama y cierro los ojos y siento que John se sienta a mi lado y me ayuda a enderezarme, me da el vaso y yo me tomo el agua tratando de calmarme – ahora ¿estás más tranquila? – yo asiento con la cabeza - ¿me puedes contar que sucedió?
Sí, lamento por haber actuado así, pero lo que acabo de vivir es lo menos que esperaba en mi vida
Y ¿se puede saber qué es?
Claro, creo, que estoy embarazada – suelto el aire que tenía en mis pulmones – bueno eso es lo que dicen esas 3 pruebas – veo que no me quita la vista de encima
¿Has comido algo? – niego con la cabeza – voy por algo de comer y hablamos ¿te parece?
Sí, claro, un poco de compañía no me vendría mal – escucho el cierre de la puerta principal de mi departamento y me lanzo de espalda a mi cama
¿Qué voy hacer con un bebé?, mi papá me va a matar, y justo ahora que recién estoy comenzando a llevar las empresas, tendré que buscar una doctora y se lo tengo que contar a mi mamá, no, le va a dar un ataque. Aun estando lejos el muy maldito me vuelve loca, tengo que pensar tranquilamente que pasos debo seguir, esto desbarata totalmente todos mis planes. Siento que tocan a la puerta, me levanto y veo a John y lo hago pasar, veo que tiene varias bolsas con comida la levanta y grita ¡la cena!
Nos sentamos en la isla de la cocina, yo preparo los platos  y las copas, tomo una botella de vino del refrigerador, pero me detengo un minuto a observarla, veo a John y le digo
Creo que debería cambiar mis gustos durante un tiempo – me rio y me coloco ambas manos sobre mi cara para ocultar mis lágrimas, John me abraza por la espalda y ese sentimiento de paz que no sentía hace mucho tiempo me llena el corazón
Tranquila, será mejor que comamos antes de que se enfríe, traje china – veo su maravillosa sonrisa, le apunto el taburete que está a mi lado – entiendo cómo te debes de sentir, hace algunos años yo estuve en ese mismo momento que tu acabas de pasar – lo observo extrañada
¿Cómo? ¿eres padre? – trago con dificultad, esto sí que no me lo esperaba ¿estará casado? Y ahora ¿en qué lío me he metido? –
Sí, mi pequeña hoy cumpliría 4 años, pero… - me doy cuenta que su mirada se vuelve triste y se pierde en algún pensamiento – ella no pudo vivir tanto tiempo como hubiese querido y… - le coloco un dedo en su boca para que guarde silencio.
No necesito que me cuentes nada, disfrutemos de la comida que por supuesto esta fabulosa, ¿dónde la conseguiste? – trato de cambiar el tema
Hay un vecino que es chef en un conocido restaurant y hoy era su noche libre así que le pedí que nos preparara algo especial ¿te gustó?
Sí, estaba riquísimo, espero volver a probar algo más aparte de lo de esta noche
Claro me encargare de que nos cocine algún postre – me brinda su mayor sonrisa y yo también le doy una.

Eres Mi TodoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora