4 Historia para Dormir

202 15 0
                                        

4

Pasamos casi toda la comida hablando de cosas de la oficina o de mi padre, además de la comida. No me doy cuenta y bostezo, el me mira con sus ojos comprensivos y me dice

Bueno señorita Smith, creo que es hora de que ambos se vayan a la cama y yo también haré lo mismo

Mmm, no me gustaría quedarme sola esta noche – lo observo que la idea no le parece mal – puedes dormir en la habitación de invitados

Sofía, creo que… - se queda en silencio – bueno, vamos a dormir – le muestro la habitación y nos separamos

Estoy sumida en la oscuridad de mi habitación, no puedo dormir, veo la hora en mi reloj de mesa y son las 3 de la mañana, me levanto por un vaso de agua y me doy cuenta que John está sentado en el salón y le pregunto

¿Qué haces despierto a esta hora? – me sirvo un vaso de agua y me siento en frente de él

No podía dormir – veo que tiene una copa en la mano - ¿podemos hablar?

Claro – me acomodo en el sillón más largo –

Cuando te vi en la mañana en el parque, pensé que estaba soñando. – toma un trago de lo que sea que tiene en el vaso – y llame a tu madre, ella me conto todo lo que te sucedió – se acomoda en el sillón - ¿te puedo contar de Isabela?

Claro – me termino el vaso de agua

Ella llego en un momento en que la necesitaba un poco de estabilidad en mi vida y con Lorena ya llevábamos más de un año juntos, pensé que con ella podría olvidarte, pero aunque lo intente no lo logré. – se termina lo que tenía el vaso y lo observa en silencio – después de que ella nació, los médicos nos dijeron que no había nada que pudieran hacer con su enfermedad al corazón, no podían darle más tiempo con nosotros, eso me destrozó y cuando murió Lorena quedo destrozada al igual que yo, pero ella volvió con sus padres y no la he vuelto a ver

¿Por qué me cuentas todo esto? – me levanto del sillón y me siento a su lado –

Hoy cuando te vi en la reunión tan decidida a realizar todo lo que deseabas, me di cuenta que todavía te amo – me toma la mano – sé que cuando vivía con mi padre en tu casa, jamás te lo dije, me sentía mal por verte traer a tus novios a la casa, y hoy te vi seria y nunca te había visto así – se levanta y me ayuda a levantarme – te conocí, sonriente, despreocupada y llena de vida – toma su celular y coloca una canción de Norah Jones, me toma por la cintura y me abraza – eres maravillosa – me hace bailar al compás de la música – extraño nuestras tarde acostados en el césped mirando las nubes pasar, eres tan importante para mí.

John, creo que este momento es maravilloso – levanto la vista para mirarlo – has estado en el momento más adecuado para mí, pero quiero que vayamos despacio, estoy embarazada y eso conlleva responsabilidades, no sé cómo lo tomaran mis padres y… - me acaricia suavemente la espalda y los ante brazos

Tranquila princesa – me abraza más fuerte – yo te cuidaré y por él bebe tranquila que aquí estoy para lo que necesites

Pero… - me da un suave beso en la mejilla

SCH, nada más de palabras, ahora disfrutemos de este momento – me aferro a su espalda entrelazando mis dedos, sus caricias son tranquilizadoras y me llevan a un estado de paz impresionante, bostezo en su cuello y me dice – creo que es hora de dormir -  me lleva a mi cama me cubre con el cobertor, me acaricia la frente y me da un suave beso en la mejilla – buenas noches princesa – escucho que cierra la puerta y yo me sumo a un sueño profundo.

Eres Mi TodoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora