Capítulo 19

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Dos horas mas tarde el timbre de su casa suena, el que toca parece desesperado, va ha fundir el timbre o se ha quedado pegado una de dos, Mina abre sin mucho animo, su cara cambia cuando delante de ella aparece N con la respiración agitada y una tímida sonrisa en los labios, la ha dejado sin palabras.

Da unos pasos hacia atrás dejándole vía libre para entrar, aun esta en shock cuando el líder cierra la puerta y avanza hacia ella, la toma del brazo e intenta besarla, lo rechaza, es un acto reflejo pero de nuevo lo intenta y esta vez si lo consigue, la besa y aunque durante unos segundos se resiste acaba cediendo bajo sus labios llevando una mano hasta su nuca acariciando esta zona y enterrando los dedos en su pelo.

El beso dura unos largos minutos hasta que tienen que cortarlo por falta de aire, Mina no había deseado besar a alguien tanto como al líder, se pasaría la vida besándolo y no se cansaría nunca y menos si lo hace como ahora, la cabeza le da vueltas.

He venido lo mas rápido que he podido, casi me da un infarto al ver tu mensaje esta mañana — bromea

— Tenemos mucho que aclarar

— Lo se, pero déjame estar así un poco mas

Después de unos segundos con las frentes pegadas el moreno deja un beso en la de Mina, después se sientan en el sofá con una taza de algo caliente.

Todo esta solucionado con Rio, su prometido incluso me llamo para reclamarme que la deje en paz, fue surrealista ...--- respira hondo — pero ya esta, no molestara mas

— Esto esta bien

Mina — llama su atención — ¿Qué es lo que no me cuentas?

Mina respira, hace mucho que no habla del tema.

— El amor no esta hecho para mi

— ¿Por qué dices eso?

— Porque es la verdad, el amor siempre me la juega, cuando alguien consigue llenarme se va y acabo destrozada y sola

Pero yo estoy aquí — le acaricia la cara

— No lo entiendes

— Explícamelo, quiero entenderte

Mina se revuelve nerviosa en el sitio ¿cómo empieza? Hay tantas cosas...

— Mi madre es divorciada, mis padres se separaron cuando tenia seis años, papa siguió en viviendo en casa hasta que cumplí los doce, luego se fue a otro estado, nosotras vivíamos en Hoolywood y el se fue a Washington

Respira hondo, esto era lo fácil, N la observa sin perder detalle de ella.

— Todo era normal en estos años, un verano aquí un invierno allí, cada navidad papa preparaba café, era especial ya que le ponía mucha espuma y no llevaba azúcar, solo canela, nos sentábamos delante de la chimenea y esperábamos a Santa Claus, eran buenos momentos...

La nostalgia es visible es sus palabras, N tiene la necesidad de abrazarla pero se contiene.

Esto fue hasta los catorce, luego papa conoció a su nueva esposa, al principio todo siguió igual pero cada vez tenia menos tiempo para mi hasta que deje de saber de el, su nueva esposa le prohibió saber de mi y todo lo que le mandaba bueno, a saber que hacia con ello. Cuando se caso esto ya pasaba, llevaba un año sin verlo y llore tanto que no volví a llorar

— ¿No has sabido nada mas de el desde entonces?

No — suspira — solo recibí una postal cuando me gradué estando ya aquí y ni siquiera era su letra... se que tengo un hermanastro pero no se ni como se llama, tampoco me interesa

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