A ti, por existir.
A ti,
que siempre me has dado más noches de risas que en vela,
que confiaste en mí cuando todos sentenciaban,
que me aferraste la mano aún a riesgo de caer conmigo.
A ti,
que me diste alas aunque no sabía usarlas,
que me abrazaste cuando todos se apartaban,
que me besaste las ojeras cuando no quedaba en pie nada.
A ti,
que viste las ruinas de mis adentros y las reconstruiste,
que sabías que perder no era ganar y no me dejaste irme,
que me arropaste cuando a mi alrededor solo había desastre.
A ti,
que supiste estar cuando todos fallaban,
que escuchabas mis latidos apagados y los reanimabas,
que vivías en gerundio
para hacerlo conmigo.
A ti,
por llenar de flores mi cementerio y convertirlo en primavera,
por deshacer las maletas sin importar cuál era la meta,
por espantar los miedos de mi cabeza a pesar de que los amaba a ciegas.
A ti,
que me dijiste que podía cuando solo había precipicios,
que escuchabas mis desafines y en vez de enfadarte
tocabas conmigo.
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Buscándote en mis rimas
PoesíaMi pequeño desastre, toda la tinta que sangro es para poder encontrarte y encontrarme.
