III

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Días después corría junto a Chanyeol con el sombrero de mi tío en la cabeza, que me quedaba grande, así que la primera corriente se lo llevo y lo dejo en un árbol.

Con mi pequeña estatura sentía que estaba a kilómetros. Pero ese kilometro andante de Chanyeol lo bajo con facilidad y me lo entrego.

Esta vez agradecí sin intentar abrazarlo.

Más tarde, hicimos barquitos que dejamos en el rio.

Aunque parecía algo tonto, realmente me divertí mucho.

Jugábamos al pillar pero con una rama, ya que no debía tocarme.

Un día me encontraba arrancando flores mientras él estaba recostado un poco más allá.

Corrí a mostrarle mis flores pero estaba dormido al parecer.

-Chanyeol... ¿se durmió? – me puse de rodillas frente a su cara y me pregunte si estaría bien si solo tocara su máscara.

Como un niño curioso acerque mis manos lentamente hasta sentir el frio de la máscara.

Con cuidado la levante y lo observe con curiosidad.

Su rostro tan calmado y sereno bajo la máscara me hizo preguntarme si de verdad era un espíritu.

Pero de pronto abrió los ojos.

-Ah, ¡perdón! – en un impulso deje caer la máscara con mucha fuerza sobre su rostro, golpeándolo con ella.

-Ay, duele... atacándome cuando duermo... - se sentó frente a mí – eres un pequeño escalofriante...

-perdón... pero, estabas fingiendo dormir, ¿verdad?

-¿lucia normal?

-¿Por qué usas esa mascara? – aun cuando ya lo había preguntado antes, la curiosidad era demasiado grande.

-si no uso esta mascara, no parezco un espíritu, ¿no?

-eres raro.

Cuando ya estábamos volviendo recordé que debía decirle algo.

-¿Sabes?, Chanyeol, desde mañana no podré venir. Te hable de esto antes, ¿no? ¿Qué me quedo en la casa de mi tío en verano? Por eso, tendré que ir a casa mañana.

Me sentía mal de decirlo, no quería dejar de ver a Chanyeol. Se había hecho mi amigo y realmente no quería dejar de visitarlo.

-¿vuelves el próximo año?

Sorprendido, sonreí.

-sí.

Así, el verano... se convirtió en algo que buscaba.

Chanyeol espero al prometido verano.

Un año más tarde jugábamos en el rio.

-¡esta fría! – exclame con la emoción de un niño mientras chapoteaba con los pies el agua.

-eres extraño. Por supuesto que el agua esta fría.

Y su voz seguía sin demostrar alguna emoción o algo.

Y mucho menos su máscara.

Al día siguiente mientras caminábamos, algo muy inusual sucedió.

Una mano salió de un árbol y se acercó a Chanyeol.

-¡Chanyeol! – hablo el árbol cuando lo rodeo.

-¡Chanyeol! – grite con miedo.

-es peligroso, Chanyeol – siguió hablando el árbol – es un niño humano. Si te toca, desaparecerás.

-Gracias – respondió el – estoy bien.

-por favor no lo toques, niño humano – esta vez se dirigió a mí el árbol parlante.

-sí.

Continuamos caminando cuando a nuestro alrededor comenzaron a aparecer sombrillas por todos lados.

Todas susurraban el nombre de Chanyeol.

Me pregunte si los espíritus podían tocarlo aun cuando ya había visto la respuesta.

Pasaron dos veranos. Luego fueron tres.

Otro año más tarde me encontraba escondido sobre un árbol, mientras Chanyeol me buscaba.

-¡Baekhyun! ¿En dónde estás? Baekhyun, Baek-

-¡Waaa! – grite colgándome de cabeza y siendo sostenido solo por mis piernas en la rama.

-¿Qué estás haciendo?

Volví a subirme correctamente en la rama y algo avergonzado, conteste.

-quería ver tu cara de asustado...

Me sentí tonto al mirar su máscara en esos momentos. ¿Cómo vería algo si siempre estaba cubierto?

-al menos cuando este cerca, ¿de vez en cuando podrías sacarte la máscara?

-está bien, pero... ¿hay algún motivo? – el llevo su mano a la máscara y me sentí extrañamente ansioso cuando comenzó a levantarla.

-uno sin importancia, per-¡oh! – repentinamente la rama que me sostenía se rompió.

-¡cuidado, Baekhyun!

Lo vi correr a atraparme.

Y solo podía pensar, "no lo hagas" "no me toques" "no desaparezcas"

A último momento recogió sus manos y yo caí en un montón de arbustos, quedando todo doblado.

-estuvo cerca...

-cierto – respondí algo adolorido.

-lo lamento, Baekhyun. ¿Estás bien?

Con esfuerzo me puse de rodillas otra vez.

-me alegro... Hey, Chanyeol – él se agacho a una distancia prudente de mi –no importa que, nunca debes tocarme. ¿Bien? – Sonreí forzadamente - ¿bien? – pero mis ojos se llenaron de lágrimas. Que comenzaron a caer enseguida, una tras otra.

Me sentía tan asustado de que haya estado a punto de tocarme que comencé a llorar con más fuerza.

-no importa que... - susurre entre sollozos.

Egoístamente desee que me abrazara.

Máscara (ChanBaek/BaekYeol)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora