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Después de un largo día de haberme sentido perseguido por toda la ciudad, cayó la noche, y la lluvia había parado.
Mi madre me preguntó adónde me había metido todo el maldito día. Por supuesto, tuve que mentirle, y aunque no me gusta mentir, no quería contarle lo que había sucedido. Le dije que Amelia me había propuesto pasar la tarde en su casa para hacer unas tareas que nos habían quedado pendientes de la semana anterior. Obviamente, no tardó en creerme. Amelia es una chica a la cual ella admira mucho como amiga para su hijo, y a la cual le tiene muchísima confianza y respeto.
Se acercaron las diez de la noche y no podía dejar de pensar en lo que había ocurrido a la tarde. Ni siquiera sabía su nombre y sólo lo había visto dos veces en mi vida. Seguramente era nuevo en la escuela. Me cuesta entender por qué se hizo amigo de Daniel y Ethan, no le encuentro el sentido de andar todo el día con dos imbéciles como ellos. Sólo me quedan dos opciones por pensar: o era igual a ellos, o simplemente no le funcionaba del todo bien la cabeza.
Cerca de la madrugada, escucho el insistidor sonido de mi celular. ¿Por qué alguien me llamaría a esa hora de la noche?

-Diga- respondí después de atender el teléfono entre dormido.

-Logan, ¿estás despierto?- (era la voz de Amelia).

-No, soy el fantasma que habita en su casa- le respondí algo delirante, intentando ser chistoso. -Sí, estoy despierto. ¿Por qué me llamas a estas horas?

-Oye, chico chistoso, tengo planes para esta noche.

-Amelia, perdóname pero mi mejor plan para esta noche es quedarme en casa durmiendo- le dije con flojera. No tenía mucho ánimo como para salir después de todo lo que caminé durante el día.

-No hay excusas, estoy afuera de tu casa. Vístete rápido y baja, en el bar nos esperan.

La muy asegurada de mi mejor amiga estaba en la puerta esperándome. No tenía excusa alguna, tenía que buscar algo de ropa y bajar sin que mi madre se despierte. No quería que me llenara de preguntas; no estaba acostumbrado a salir de la casa a esas horas de la madrugada.

-Amelia estás loca. ¿Que haces aquí?- le gruñe por lo bajo y la saludé con un beso en la mejilla.

-Necesito la ayuda de mi mejor amigo esta noche- dijo con una sonrisa picarona. Me encantaría saber que locura se le había metido en la cabeza para venir a recogerme a estas horas.

-Dime- dije resignado a su pedido. Era mi mejor amiga y ya estaba en la puerta de mi casa. No podía dejar que se fuera sola y arriesgarme a que le pasara algo en la noche.

-Ethan me invitó a tomar un trago- me dijo mirando el suelo sabiendo lo que pensaba acerca de el.

-Esta bien, tendras mi ayuda- asentí sabiendo lo que se venía.
Que fastidio tener que estar cerca de un imbécil como ese solo para hacerle un favor a una excelente amiga como ella. No podria soportar diez segundos al lado de su repugnante persona y sus estúpidos amigos. Sabía que Ethan no era para ella. Una chica tan dulce y educada no tendría que estar metiéndose con un bastardo como el, y mucho menos estar rodeada de todos sus amigos. En el fondo sabía que todo esto, no iba a terminar bien.
Después de unos cuantos metros, la música se empezaba a oír, y comencé a ponerme nervioso. No podía creer que iba a compartir una noche de tragos con Ethan y sus amigos.

-¿Estas segura de todo esto?, Prefiero quedarme aquí afuera- le dije indeciso

- Si, no hay vuelta atrás. Y tu vienes conmigo- me tomo de la mano y entramos.

El lugar estaba repleto de gente, por poco no podía moverme entre tanta gente que había. Teníamos que encontrar a los idiotas y no los veía por ninguna parte. Me preguntaba a dónde mierda estaría ese imbécil y sus amigos. Seguro echándose un polvo en el baño con alguna prostituta del bar. Algunos minutos después alguien me toca la espalda y me susurra al oído.

-Hola ratón de alcantarilla. ¿Me permites tomar un trago con tu amiga?-(Era Ethan) me da asco con tan sólo saber que esas palabras salen de su boca.

-Si, los dejare solos, ojo con lo que haces- le dije por lo bajo advirtiéndole que se las vería conmigo -ha...y si piensas besar a mi amiga, sepillate los dientes al menos. Tienes aliento a mierda de cocodrilo.-

El bar tenía un patio trasero al aire libre. Así que no dude en ir a tomar aire fresco, y quitarme un poco el sueño de encima mientras Amelia estaba pasándo un buen rato con su "Príncipe" de película. Me compré una soda, y me senté en uno de los bancos que habia afuera. Por suerte no había nadie que me jodiera la noche. No tenía ganas de lidiar con algún borracho del lugar y tener que romperle la cara por imbécil. Nunca tuve miedo y mucho menos lo tendré ahora.
Cuando levanté la mirada me percaté de que el chico del tren estaba en el lugar. Y le digo así, por que todavía no tuve oportunidad para preguntarle el nombre. Estaba muy nervioso con su presencia y me sudaban las manos. No tenía ni puta idea de que era lo que hacía aquí, hasta que lo vi de la mano con Emma Anderson, la chica mas deseada por todos en la escuela. Y no por el simple hecho de ser rubia y tener una linda figura. Si no que era difícil de conquistar. Obviamente con lo linda que era, no iba a estar con un imbesil que la convenza invitándola un trago. Ella valía más que una simple soda para todos en la escuela. Siendo sincero, tenía un poco de celos, y no debería ponerme asi, como podría pensar que un Chico como el se fijaría en mi.
Por unos instantes pensé no me iba a saludar, pero no fue así. Se acercó hasta donde estaba y se sentó mi lado.

-Hola- me dijo mientras prendía un cigarro.

-Hola- le respondí sin mirarle a la cara y hubo una pequeña pausa de silencio.

-¿Hace un poco de frío afuera no?- me dijo intentando entablar una conversación conmigo.

-Si, creo que hubiese preferido quedarme en la cama viendo una película de dibujos animados- le dije intentando ser chistoso. No quería que se notara mi nerviosismo.

-Haremos un campamento en uno de los bosques de la ciudad con Ethan y los chicos ¿Vienes?.

-iría con mucho gusto si no fuese por el imbesil de Ethan. No me cae del todo bien ese chico- le fui sincero. No quería tener una pésima noche por culpa de sus bromitas.

-Mira, aveces Ethan suele ser un Chico muy duro y le gusta jugar bromas pesadas a la gente. Pero creeme que no dejaré que te moleste- Que lindo fue escuchar que salieran esas palabras de su boca.

-Esta bien. Déjame pensarlo y consultarlo con Amelia. Es mi amiga y me gustaría que vaya con nosotros.

-Es una noche de chicos, pero si te sientes más seguro con ella no hay ningún tipo de problema si quieres invitarla. Ethan se pondrá feliz de todos modos.- aceptó mi propuesta.

-Ah... y por cierto, mucho gusto. Soy Luke

-Mucho gusto Luke. Mi nombre es Logan.

Necesitaba un respiro para pensar que era lo que pensaba hacer. No queria que nada de esto saliera mal. Luke me estaba invitando a un campamento con sus amigos. Aunque tengo el presentimiento de que no tardará más que un instante en suceder que Ethan se mande una de las suyas.

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⏰ Última actualización: Apr 04, 2017 ⏰

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