Mientras en París Ladybug y Chat noir pelean, en Nueva York vive una chica normal, o al menos lo era hasta que apareció su kwami. Con sus compañeros Dark Bird, Koks, Dragonfly y Tigeresc deberán enfrentarse a akumas antiguos para mas tarde, reunirse...
-Bien, eso es todo por hoy, para mañana deberéis traer una fotografía donde salgáis riendoos.
Salimos de clase felices por terminar aquella tortura a la que llamaban "Lengua" Charlote, Karen, Clary y yo habíamos quedado en la cafetería para hecer los deberes de matemáticas, ya que yo no entendía nada y Karen parecía que se lo sabia todo.
-Dussa, hoy voy a estudiar a la cafetería, te parece bien?
-Pues claro! Por cierto, cogeme fresas.
-Escondete, viene alguien
Se metió en el bolso y apareció mi gran-archienemigo. No sabia cuando o porque ocurrió, pero parecía que era así.
-Hola Canija.
-Hola enano.
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-Medio metro
-Hobbit
-Enana
-Pulgarcito
Nos miramos fijamente y seguimos caminando. Agg!! Cuanto odiaba a ese chico! Me sacaba de quicio! Seguí caminando hasta llegar a la cafetería
-Parece que aun no han llegado- le dije un poco a la nada y en parte a Dussa.
Me senté en una mesa cuando de pronto noté unos brazos que me rodeaban y me cogían el brazo.
-Pero que haceis chicas?- me reí y me giré, sin embargo encontré a Alex con su mirada que hacia derretir hasta el mas helado corazón.
-Perdón si te molesto.
-Nononno tu puedes tocar lo que quieras... ES DECIR! Que pu-puedes hacer lo que quieras p-pero eestoo, Q-que hacías?
-Revisar tu muñeca, puedo?
-Claro, tu haz lo que quieras conmigo... ES DECIR! AY, para que me complico? Toma mi muñeca.
-Eehh.. Gracias, supongo- me volvió a mirar y se creó el big-bang en mi cabeza. A la mierda las teorías del universo, multiverso o religiosas. El big-bang ocurrió cuando Alex me miró- Estas perfecta... Digo.... La muñeca, si, esta perfecta.
Seguimos así por un rato sin nada que decir. Noté que nos íbamos acercando y mi corazón iba a estallar. Estábamos a casi 5 centímetros y con los ojos cerrados cuando alguien me tiró un papel.
-Ay!- exclamé rompiendo toda conexión.
-Tortolitos!- exclamo la voz que nos tiró el papel. La reconocí al instante.
-ELIAS WILLSON SANCHEZ! TE JURO QUE COMO TE PILLE NO VOLVERAS A VER LA LUZ DEL SOL EN TU VIDA!!! CORRE MIENTRAS PUEDAS.
Él, siguiendo mi consejo, comenzó a correr y yo a perseguirle olvidándome completamente de Alex. No lo pille a si que volví donde estaba Alex confuso.