Capítulo cero | ¡Bienvenida de vuelta, y lamentamos el desastre!

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La primera impresión que dijeron sus padres al recibir a Agnes Wood en el aeropuerto, luego de abrazarla, fue "Oh, querida, ¡no has cambiado mucho!". Claro, podría decirse que aún conservaba ese bronceado natural californiano, de modo que el tono castaño rubio de su cabello lograba emparejarse con el tono de su piel. Lucía radiante, como siempre lo recordaba su papá: con un vestido con detalles femeninos, acompañado de una bufanda rosa pastel y unas sobrias botas de un verde cercano al militar.

Mientras se dirigían hacia el estacionamiento, ella quiso saber por qué sus hermanas menores no vinieron con ellos, a lo que Oliver, el papá, respondió simplemente que se quedaron limpiando la casa antes de que la mayor llegue.

Luego de cuarenta minutos de viaje en van, sin embargo, los tres observaron una ligera humareda salir por las ventanas de la casa. El padre estacionó a una distancia prudente —a pesar de que contaba con un garaje—, e inmediatamente salió del auto junto con su esposa e hija. Evelyn rebuscaba con desespero la llave de la casa en su bolso, no obstante Agnes se acordó que siempre contaban con una llave extra en la entrada. Así que, frente a la puerta, se puso apenas de puntillas para palpar aquella llave y agarrarla.

Una vez que hubo girado el picaporte y abierto la puerta, Agnes y sus padres se percataron que el sistema de alarma contra incendios se había activado, afortunadamente. Pero aquello que dejó estupefactos a los tres, a medida que el humo iba dispersándose, fue ver a Tamara y a Florence retrocediendo, con cierto espanto y entre gritos, desde la cocina. Hasta que giraron hacia los recién llegados y...

—Eh, Flo, adivina quién ha llegado —Tammy, la hermana del medio, habló por primera vez mientras permanecía estática y apenas sosteniendo el extintor. Se miraron una a la otra y entonces dijeron al unísono—... ¿Sorpresa?

Tanto Oliver como Evelyn no sabían qué decir. Agnes solo suspiró. Qué bien se siente volver a casa.

Hermana ModeloDonde viven las historias. Descúbrelo ahora