Tercer día, y esta vez no solo los Uruguayos nos pusimos a cantar, sino que ya había muchas personas despiertas y con ganas de animar y jugar. Pero entre todas esas personas, estaba ella; no sabia si hablarle, pues podía haber sido algo de un día, tal vez mis sentimientos no eran compartidos y ella me iba a tomar como un chico pesado. Entonces simplemente seguí animando y me desenfoque del tema.
Un ratito después, entrando a misa, la vi y no se por que no como, pero la seguí y justo había un lugar al lado suyo, otra
vez siento lo mas disimulado posible. Ese momento sentí como las mariposas en mi estomago que había sentido el día pasado, se transformaran en monstruos, pues se puso hablar con un tal Tomas, y eso me molestó mucho, para mi suerte, ella de alguna forma se seguía fijando en mi, lo cual me hacia sentir mucho mejor.
Admito que aun no sabia lo que sentía por ella, hasta que nos hicieron hacer una actividad, donde teníamos que ir a
nuestro "desierto", es decir un lugar apartado de todos. Yo pensé en quedarme donde estaba, pues todos se iban, incluida ella, aunque no se fue muy lejos, solo se cambió de banco para quedar al lado mio, supongo que ahí sentí algo que jamas había sentido, sentí que tenia a alguien que por mas que se tenia que alejar de mi se quedaba, fue como si en ese momento ella se volviera parte de mi desierto. Ella terminó, aunque se había emocionado por algo, algo que no me quiso contar ya que aun no teníamos la confianza suficiente; a mi aun me faltaba un buen rato, pero ella no se iba, y se estaba perdiendo el desayuno por acompañarme, entonces apuré al máximo mi reflexión e igual así perdimos el desayuno. Ahí, nuevamente me di cuenta de que estaba dispuesta a estar al lado mio pase lo que pase, y yo no era menos, yo me estaba re encariñando.
Siguiendo el día, nos tocó misionar, y juro que por mas que resé para que me tocara con ella en el grupo de misión, esto no sucedió. De todas formas misionar fue divertido y creo que nos sirvió estar separados, ya que cuando nos vimos no nos despegamos en todo el día.
Luego de la misión, fuimos a una capillita, donde me encontré a Nikea, un niño al cual le enseñé a rezar, y juro que
segundo antes de conocer a ese niño yo odiaba a todos los niños, pero el pendejito me cambió mal la vida. Como siempre, sentada atrás mío estaba ella, con las manos congeladas porque era sensible al frió, aunque como estaba con nikea no podía darle mis manos para que se calentara, entonces no se me ocurrió nada mejor que darle mi gorro, el cual si bien recuerdo se lo quedó por un rato.
Ya volviendo a nuestro "hogar", fui todo el viaje hablando con ella, no me acuerdo de que, pues creo que le presté mas
atención a lo linda que era que a lo que estaba hablando, es entendible, pues estaba en un proceso de enamoramiento.
Una vez llegamos al hogar, teníamos que irnos ya que otras personas necesitaban de este, entonces simplemente nos fuimos.
No pudimos estar mucho tiempo junto luego de eso pues todo era un embole, maletas por todos lados y nadie entendía nada.
Hasta que llegó el mismo momento del día pasado, el momento de la despedida para ir a dormir, esta vez ya no pensé que no la iba a ver mas, aunque admito que me seguía dando miedo soltarla.
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La Distancia Del Amor
Teen FictionEllos son Juan y María.. se conocieron en un viaje, del cual pasaron muchos momentos que quieren repetir.. pero son de diferentes países podrán estar juntos? podrán encadenar una relación? podrán ser felices? y si lo vemos?
