Un azulado de tez cremosa caminaba relajadamente por la ciudad, sin preocupación alguna, solo el caminar le hacia despejarse de todo lo que le molestaba. Pero el ruido de la ciudad no era de ayuda. Varias personas pasaban hablando por teléfono o con compañía, no se podía saber sí al menos una persona estaba callada. Todo era molesto, en especial ese preciso momento, quería estar solo, completamente. Que lo dejen en paz. No quería a nadie alrededor. Quería gritar, como si eso causaría que todos se callaran hasta los autos, nada de eso ayudaría.
Sin mirar atrás, corrió sin rumbo. Con solo un objetivo, encontrar un lugar silencioso.
En cuanto al de color obscuro con rayas rojas, se encontraba en aun en el mismo lugar, con la cabeza agachada. Todo pasó rápido, no lo dejó parpadear, no pudo moverse ni un milímetro. Lo único que pudo hacer era mirar como sus extremidades robóticas iban siendo separadas violentamente de ella al ser atrapada por el rayo laser, tomando el lugar de otro, dejando al final un punto que atraviesa su corazón. En realidad no era alguien quien él conocía hace tiempo, pero al ver el enojó del azulado, no pudo detenerlo. Su pelaje se torno completamente al mismo azul del anochecer, sus pupilas desaparecieron, sus ojos tornándose completamente blanco. Sin piedad, destrozo cada robot y brincó hacia Eggman, el responsable del caos. Iba a punto de acabar con él completamente, no lo dejaba respirar, cada golpe era un paso más a su final. Sí el equidna rojo no lo hubiera detenido, no hubiera vivido.
Eso no fue todo, él lo empeoro todo. Diciéndole que esa persona ya no valía la pena en que viviera, sufrió demás en solo perder partes de su cuerpo y vivir como una cyborg. Esto destrozo completamente al erizo azul, por tal comentario grosero de parte de su novio. La respuesta que obtuvo fue un puñetazo en la cara, dejando su mejilla como una manzana.
Su vista regresó a él. La rabia se hacia notar por cada parte de su rostro, la respiración era profunda.
- Tú ni siquiera la conociste en realidad.- Gruñó.- Ella era amable, dulce, optimista, hermosa...Ella era una persona fuerte, resistió y aceptó su destino en ser robotizada...a pesar de que fue difícil.- Sus pupilas se dilataron al trabarse.- Ella...es una chica valiente.-
Era claro que lo entendía, después de todo no es Sonic.
- Y sí, ella era una cyborg, como tú.- Aclaró su garganta.- Solamente que ella sí tenia sensibilidad hacia otros.- Empezó a alejarse de él poco a poco. - Sabes...- Apretó sus puños.- Ella quería conocerte en realidad. Pero como era de esperarse, el solitario y serio Shadow no la dejaría.-
Su presencia fue desaparecida de su vista.
Ella también era un cyborg, al igual que él. Y ella se ha sentido como una persona normal gracias a Sally, Antoine, Sonic y demás, igual que él. Ella fue humanizada por un tiempo, si no mal recuerda, pero ella decidió volver a ser robotizada, en cuanto a él ha llegado a un punto en que olvidó completamente que él era un cyborg, con sentimientos y emociones, sin necesidad de ser humanizado completamente.
La puerta de su hogar fue tocada. Subió su cabeza y fue a responderla. Era la princesa Acorn, la mejor amiga del azulado.
- Princesa...- Saludó el de piel canela.
- Hola Shadow, lamento molestarte.- Disculpó la ardilla con chaleco azul.
- No me molesta, pase.- Cerró la puerta detrás de ella al entrar.- ¿Ocurre algo?-
- Vi a Sonic salir corriendo.- Comentó apenada, pensando que la tomaría como una stalker.- ¿Qué ocurrió? Ustedes no pelean hasta llegar a ese punto. - Tomó asiento en el sofá principal de la sala de estar. El mayor la siguió, hasta quedar en frente de ella.
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Shadonic/Sonadow One-Shots
RandomShadow x Sonic One-Shots por diversión con música random ^~^