Vaya suerte

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continuación

La perseverancia, la dedicación, el amor o cualquier tipo de sentimientos, son una de las herramientas para poder escalar aquel abismo oscuro, lleno de temor que es capaz de manchar hasta el mas puro corazón; todos poseemos temores que nos persiguen, que nos asfixia, puede que te quieran hundir en la desesperación, pero solo uno decide si prestarles atención o mirar atrás donde tienes dos opciones una, dejarlos en el pasado, segundo confrontar tu pasado, tus temores todo aquello que te amarra a las profundidades del abismo, te entierra gruesas espinas, en aquellas alas que desean alzar vuelo, pero por el peso, dolor y desesperación te es imposible; Lo se, es doloroso, pero es necesario sentir, para seguir. cuando te liberes de aquel dolor podrás liberar tus hermosas alas y decirle un Adiós con una hermosa sonrisa a tu desesperación.

N/Yuuri

Después de que la ambulancia nos llevara, al hospital mi Viktor fue llevado a urgencias su estado era muy delicado, su abdomen estaba muy lastimado, su cabeza estaba en un estado similar, yo, no sabia que hacer en estos precisos momentos, mas lo único que podía hacer era el derramar mis lagrimas que no tenían ganas de cesar, me sentía, triste, desesperado, enojado y sobre todo frustrado conmigo mismo, si tan solo yo, no fuera tan idiota, si tan solo no fuera una decepción que solo depende de los demás, si por mi estúpida anhelación de estar con mi pareja _-nada de esto hubiera pasado-_ dije en un susurro para mi. No podía evitar el sentirme así, mi pareja, mi alfa, mi amor de la vida ... ¡Estaba en el maldito quirófano! y yo no pude hacer nada, no puedo hacer nada, mas que solo estar sentado en esta maldita silla fría como el hielo, sujeto con fuerza mis pantalones mientras mis lagrimas siguen derramándose sobre ms manos pues no tenia el valor de levantar mi cara... YO me estoy desmoronando.

N/Autora

El tiempo pasaba una, dos, tres horas y parecía que esa desesperación no tendría fin, Yuuri ya no permanecía sentado en aquella fría silla ahora estaba al teléfono, pues en esos momentos le estaba comunicando entre lagrimas todo lo sucedido al entrenador de Viktor, en cada palabra que daba era desgarrador era como si alguien le atravesara un puñal a su corazón, sus feromonas estaban esparcidas pero era en un sutil aroma que solo se podía percibir la tristeza, aquel omega expresaba su tristeza, pero de una manera sutil para no incomodar a nadie, Él a pesar de todo lo que esta pasando aun sigue pensando en los demás, realmente es de admirar. La llamada llego a su fin, una enfermera le recomendó que fuera por algo de comer que si llegara a pasar algo ella le informaría inmediatamente, sin embargo Yuuri rechazo su oferta el no se iría y mucho menos se movería de ese lugar, él esperara todo el tiempo que sea necesario y si moverlo de ahí deseaban solo lo lograrían cuando su cuerpo ya no posea energías.

Después de aquella llamada solo pasaron unos quince minutos cuando desde de la puerta principal corrían cinco personas quienes eran Yakov, Yuri, Otabek, Chris y Mila una joven alta de cabello rojizo ondulado. Todos preguntaron en recepción subieron a urgencias y a lo lejos en las ultimas sillas de aquel frio hospital, estaba sentado Yuuri con su cabeza hacia abajo ocultando sus lagrimas, pero para ellos no era necesario ser un genio para saber lo que, él omega estaba sintiendo, pues su olor que era sutil, pero perceptible lo delataba.

Aquella chica de cabello rojizos corrió lo mas rápido que sus piernas le permitieron, extendió sus brazos y envolvió a Yuuri en ellos el omega solo pudo sollozar con mayor fuerza. Todo este tiempo estuvo solo pero ahora tenia a alguien el cual poder derramar sus lagrimas.

Los demás se aproximaron con cuidado, para evitar que su presencia asustara mas a Yuuri, Ellos no sabían como tratar al omega, no querían llenarlo de preguntas pues Yuuri les conto todo sin saltarse detalles, aunque fue difícil pues mientras lo hacia aun derramaba sus puras lagrimas.

Nuestro amor no cambiara (Viktuuri)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora