Nunca confíes en mi, puedo ser ante tus ojos muy dulce, delicada, infantil y sin pisca de maldad. Pero sabes solo es actuar, lo cual se me da muy bien, ya que en mi interior, en mi verdadero yo, soy una desquiciada que gozaria verte arrastrandote mientras intentas escapar de mi, alguien que daría todo por matarte, alguien que disfrutaría cortar tus miembros y dártelos de comer. Así que nunca confíes en mi.
