capítulo 4

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Roberta pov

Entre en cuarto lo más silenciosa posible que pude para no despertar a las chicas hasta hora eran las seis de la mañana.

- donde demonios estabas Roberta?!!- me grita Camila y pego un pequeño salto.

- Mila por Dios casi me da un paro cardíaco!!- susurro por lo que veo Vero está aún dormida.

- Roberta no me cambies de tema por favor dónde estabas amiga?- pregunto

- no vas a creer donde estuve a noche- suspire- y con quién- me apoye en la puerta.

- ahora con quién te acostaste roberta- dijo resignada Mila le di una sonrisa cínica.

- no con quién me acoste... Si no con quién hize el amor idiota- Camila abrió la boca

- que?- exclamó- cuentame que pasó?... Cómo fue??... Estuvo bueno ???...- solté una carcajada

- hay Mila después te cuento... Me iré a bañar en una hora comienzan las clases.

- ok ...- asintió - pero me contarás cierto?

- si Mila te lo contare te lo prometo?- la abraze y me fui a duchar.
Tan solo de pensar como la hize mía anoche como la hize gritar de placer en mis brazos y lo mejor eso cuando me dió su virginidad me siento la mujer más feliz del mundo y no la pienso solar por nada del mundo.

Camila pov

- Camila muévete!!- grito Vero

- te puedes esperar un momento de aquí no salgo hasta estar linda - conteste

- está bien entonces te espero en el salón - dijo resignada

- Verónica!! No se te ocurra déjarme  idiota- adverti

- entonces muévete mila - insistió

- ok ya- baje las escaleras y salí con ella

...

- no está tan mal el salon- exclamó Roberta

- claro que no- conteste

- bueno entremos- cuando estaba apunto de entrar choque con alguien pegando nos en la cabeza.

- y-yo lo siento- levanté mi rostro y no lo puedo creer es hermosa  tiene los ojos verdes estoy viendo un ángel

- hey... Mila que pasa?- pregunto Vero moviendome del hombro

- ten más cuidado a la próxima idiota- contesto molesta la ojiverde y sin sin más salió de hay para entrar al salón

- si- conteste embobada

- Mila whoaa pareces una idiota- tuvieron que meterme casi a rastras ya que en mi mente solo estaba la ojiverde.

Estaba tan distraía mirando a la ojiverde que no me di de cuenta como Roberta le mandaba Miradas insinuantes a una castaña ojiazul y de cómo se sonrojaba cuando Roberta se mordia los labios o se pasa la lengua sobre ellos.

- Robert podrías disimular un poco - ella me voltio  a mirar y frunció el entrecejo

REBELDE (Camren)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora