Roberta pov
Entre en cuarto lo más silenciosa posible que pude para no despertar a las chicas hasta hora eran las seis de la mañana.
- donde demonios estabas Roberta?!!- me grita Camila y pego un pequeño salto.
- Mila por Dios casi me da un paro cardíaco!!- susurro por lo que veo Vero está aún dormida.
- Roberta no me cambies de tema por favor dónde estabas amiga?- pregunto
- no vas a creer donde estuve a noche- suspire- y con quién- me apoye en la puerta.
- ahora con quién te acostaste roberta- dijo resignada Mila le di una sonrisa cínica.

- no con quién me acoste... Si no con quién hize el amor idiota- Camila abrió la boca
- que?- exclamó- cuentame que pasó?... Cómo fue??... Estuvo bueno ???...- solté una carcajada
- hay Mila después te cuento... Me iré a bañar en una hora comienzan las clases.
- ok ...- asintió - pero me contarás cierto?
- si Mila te lo contare te lo prometo?- la abraze y me fui a duchar.
Tan solo de pensar como la hize mía anoche como la hize gritar de placer en mis brazos y lo mejor eso cuando me dió su virginidad me siento la mujer más feliz del mundo y no la pienso solar por nada del mundo.
Camila pov
- Camila muévete!!- grito Vero
- te puedes esperar un momento de aquí no salgo hasta estar linda - conteste
- está bien entonces te espero en el salón - dijo resignada
- Verónica!! No se te ocurra déjarme idiota- adverti
- entonces muévete mila - insistió
- ok ya- baje las escaleras y salí con ella
...
- no está tan mal el salon- exclamó Roberta
- claro que no- conteste
- bueno entremos- cuando estaba apunto de entrar choque con alguien pegando nos en la cabeza.
- y-yo lo siento- levanté mi rostro y no lo puedo creer es hermosa tiene los ojos verdes estoy viendo un ángel
- hey... Mila que pasa?- pregunto Vero moviendome del hombro
- ten más cuidado a la próxima idiota- contesto molesta la ojiverde y sin sin más salió de hay para entrar al salón
- si- conteste embobada
- Mila whoaa pareces una idiota- tuvieron que meterme casi a rastras ya que en mi mente solo estaba la ojiverde.
Estaba tan distraía mirando a la ojiverde que no me di de cuenta como Roberta le mandaba Miradas insinuantes a una castaña ojiazul y de cómo se sonrojaba cuando Roberta se mordia los labios o se pasa la lengua sobre ellos.

- Robert podrías disimular un poco - ella me voltio a mirar y frunció el entrecejo
