Querido diario hoy tampoco he tenido uno de esos sueños molones con famosos y tampoco con arañas (menos mal)
Esta vez ha sido nada más y nada menos que de unos robots. Si habéis leído bien sí. Bueno ahí va
Era una habitación enorme, con las paredes de acero y con el suelo pintado de negro. Daba un poco de repelús
Estaba sentada en el suelo como los indios sin pensar en nada y sin hacer nada, ¡era impresionante! Y yo no paro quieta.
En un momento escucho un golpe y me levanto, miro hacia los lados y me encojo de hombros, seguido me vuelvo a sentar
(Estaba para darme una ostia y decir “REACCIONA”)
Vuelvo a escuchar el mismo golpe y me vuelvo a levantar, esta vez me dirijo hacia la puerta de metal y la abro con gran facilidad, salgo y me encuentro con un pasillo enorme en el que parecía que te conducía al final del mundo
Yo lo seguí sin ninguna preocupación. Llegué a una sala en la que las paredes estaban pintadas de color de la sangre y el suelo era también negro. ¿¡QUIÉN HABÍA PINTADO AQUELLA CASA!? En serio que le tenían que dar unas series lecciones de cómo pintar una casa para que fuera acogedora porque vamos…
En aquella sala había unos robots que me estaban mirando, había tres. Eran enormes. Estaban sentados en el suelo tomando algo, ¡desde cuando los robots pueden beber CAFÉ! Si, era café. No lo entiendo. Uno de ellos me indico que me sentara con ellos y yo lo hice, los robots me sirvieron una taza de café y yo lo bebí lo más rápido posible, pues no me gustaba. Odiaba el café, preferiría una coca cola.
Unos de los robots se levantó y cogió un CD, lo puso en el radiocasete y empezó a sonar la canción Best Song Ever de One Direction. A uno de ellos no le hizo mucha gracia porque cuando empezó a sonar se levantó y tiró la mesa haciendo que se rompiera en mil pedazos. Daba un poco de miedo.
Entonces fue a una armario que había pegado a la puerta por la que yo había entrado y abrió un cajón, de el saco otro CD en el que se podía ver perfectamente el dibujo de cuatro chicos buenorros. Claramente eran Big time Rush, cogió el casete y le quitó el CD que estaba reproduciendo, el que había puesto a One Direction intentó evitarlo sin éxito, pues de pronto suena la canción Get Up.
El otro robot que faltaba, me miró pidiendo disculpas, era una cara muy rara. Como es un robot no puede poner muecas y por mucho que lo intentó solo salió de su cara de metal una “sonrisa” malvada que me puso los pelos de punta. Se levantó y se dirigió a los otros robots que estaban en medio de una pelea, el “sonrisitas” que así lo llamaré desde ahora, cogió una silla que estaba aparcada al lado del armario y le pegó a uno de ellos en la cabeza, lo que más me sorprendió fue que le doliera, pues le saltaron unas lágrimas que me dio un tanto de pena. El otro, el de One Direction ando satisfecho en busca del casete pero el sonrisitas le cogió del hombro y lo echó hacia atrás. No podía dejar de mirar aquella escena pero lo intenté. Lo conseguí, y todo gracias al robot que seguía llorando, entonces me acerqué al casete y me di cuenta de que tenía en la ropa guardado un CD que no sabía que contenía, lo puse y empezó a sonar la canción más ritmosa, ridícula y asombrosa – la macarena - el robot que estaba llorando dejo de llorar al instante, se levantó y se puso a bailar. ¡SE SABÍA LOS PASOS AL DEDILLO! El de One Direction también se unió y el sonrisitas me miró e intentó sonreírme pero yo le dije que no, qué mejor que ni lo intentara, el se encogió de hombros y también se puso a bailar.
Por toda la casa se oía “dale a tu cuerpo alegría macarena que tu cuerpo es pa darle alegría y cosa buena, dale a tu cuerpo alegría macarena, eeeeeeeeeeeeeh macarena ay”
Fue muy ridículo pero a la vez muy divertido :3
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MIS SUEÑOS...RAROS
Humorhola aquí voy a escribir una especie de diario en el cual cada día es un sueño. pero no un sueño normal nooo son de lo más raros
