Querido diario hoy no os voy a contar un sueño mío si no el de una amiga mía que me contó y que hizo que se me saltaran las lágrimas de tanto reír. Ahí va
Estaba caminando por una calle larga hasta llegar a una enorme mansión, era preciosa.
Seguí andando por el caminito que me conducía a esta y me cruzo con una enorme piscina en la que estaba nadando mi amiga Martha. Ella me vio y paro de nadar
Hola, ¿Qué te trae por aquí? –
Vengo a por mí chaqueta. Oye… ¿tú qué haces aquí? – le pregunté acercándome más al bordillo de la piscina
Vivo aquí, comparto piso con Carlos – dijo con una sonrisa
¡ESTO NO ES UN PISO, ES UNA MANSIÓN! –
Ya… - acto seguido se vuelve a poner a nadar, esta vez de espalda, yo me alejo del bordillo para no ser salpicada, suspiro y me pongo otra vez en camino.
Llego a la gran puerta y llamo al timbre. En pocos segundos me abre Carlos vestido con un bañador de flores y una camiseta de tirantes blanca
¡Hola! – me saluda mientras abre la puerta más para dejarme pasar
Hola, Carlos vengo a por la chaqueta que me dejé el otro día aquí–
Ah vale, pues te la vas a llevar limpita porque la metimos en la ropa sucia –
Bah da igual, así mejor – le sonrió y Carlos abre los ojos de par en par mirando en una dirección, yo me giró para ver que le sorprendió cuando veo a James en la cocina abriendo la nevera y buscando algo en especial.
James, ponte algo que tenemos visita – le dice mientras se pone delante de mí, James cierra la nevera dejando ver que llevaba puesto solo unos calzoncillos blancos. Deja todo lo que tiene en los brazos y me mira a la vez que se rasca el culo.
Hola Beatriz – me dice sonriéndome, quien diría que es el más galán de todos
Hola… Carlos… ¿me puedes dar ya mi chaqueta? –
Em sí…voy a por ella – sube las escaleras y nos deja solos a James y a mí.
Yo estoy observando como James se prepara su bocadillo de mantequilla de cacahuete.
Creo que será mejor que subas tú…conociendo a Los va a tardar –
Vale… - esquivo a James y subo las escaleras. Cuando ya estoy arriba me encuentro con tres puertas enormes. Me encojo de hombros y abro la primera puerta en la que me encuentro con Selena Gómez corriendo por toda la habitación intentando escapar de la mujer de Carlos, Alexa, esta la quiere pegar con una espátula ardiendo
¡NOOOOO! – grita
¡VEN AQUÍ! – grita también Alexa
Yo miro la habitación hecha un desastre y cierro la puerta antes de que la que salga herida sea yo
Miro a las otras dos puertas y abro la siguiente en la que me encuentro con Justin Bieber de espaldas a esta, haciendo un gesto extraño con las manos, no sabía muy bien que estaba haciendo, cuando me doy cuenta de en qué lugar están las manos.
¡SE ESTABA MASTURBANDO! Pensé.
De pronto Justin se da la vuelta y deja ver lo que realmente estaba haciendo, pelar patatas, me ve y me dice:
¿Quieres patatas? ¡Están muy ricas! Sin cocer hum – dice mientras se mete un trozo de patata pelada en la boca, yo hago una mueca y cierro la puerta quedándolo ahí. Suspiro y abro la otra puerta en la que está Carlos
¡Por fin te encuentro! ¿Y mi chaqueta? –
Ahora te la doy un momento – cierro la puerta y me dirijo hacía la ventana de la que proceden unas voces, casi podría decirse gritos
Me asomo y veo a Kendall y a Logan luchar con unas espadas de plástico cuales críos chicos y decir
¡ES MÍA! –
¡NO, ES MÍA! - dijo Logan a la vez que intentaba darle con su espada de plástico a Kendall en el vientre, por suerte o desgracia Kendall lo esquivó. Yo para llamar la atención hice el sonido de aclararme la garganta, y ambos me oyeron
¡Hola Beatriz! – me dijeron los dos a la vez. Yo los saludé con un gesto de la mano
A que yo soy mejor – me dijo Kendall con una sonrisa pícara
No, tú eres asqueroso –
Si, asquerosamente mejor que tú – eso a Logan no le hizo mucha gracia porque se puso a pegarle con su espada
Yo para evitar aquello me puse más cerca de la ventana y grité
Si queréis puedo ser yo vuestra Julieta –
¡Vale! – dijo Logan entusiasmado
¿Qué es Julieta? – Me quedé alucinada - ¿es una comida? No tengo hambre gracias – esta vez sí que me quede flipando en colores
Será mejor que…me vaya – dije para evitar una risa. Me puse a caminar haciendo caso omiso a los gritos de aquellos dos luchando esta vez porque uno de ellos no sabía quién era Julieta
Bajé las escaleras y me encontré con James comiendo todavía su bocadillo sentado en el suelo como los indios. Y eso que había una mesa enorme al lado suyo pero nada, el en el suelo. Cual pobre
Sentado en el sofá de en frente de la mesa está Carlos con algo posado en sus piernas. ¡MI CHAQUETA!
¡Por fin Carlos! – dije acercándome a él
Lo sé. Hasta que la encontré – soltó una risa, él me la dio y yo la cogí de buena gana
Ahora si me permites, y si no me permites me va a dar igual porque me quiero ir de esta casa de locos. ME VOY – dije dándome la vuelta y caminando a la puerta, salí sin que nadie me detuviera y caminé por el camino que me llevaba hasta la gran verja, tenía que pasar por el lado de la piscina, no había otro camino así que anduve lo más deprisa que pude, pero no pude evitar mirar hacía allí y ver a mi amiga Martha hacer una fuente con agua salir de su boca.
Me estaba volviendo loca, y si seguía allí me iba a volver más loca todavía. Corrí hacia la puerta cuando me olvido de las llaves que tuve todo este tiempo en las manos, se me habían caído. Me di la vuelta de nuevo y volví sobre mis pasos, encontré las llaves encima del césped. Las recogí y miré hacia la piscina, mi amiga seguía allí y la estaba mirando Carlos que tenía ganas de darse un chapuzón, este sin pensárselo dos veces cogió carrerilla y se tiró al agua gritando “AL AGUA PATO” pero me di cuenta de que tenía el iphone que se acababa de comprar en el bolsillo del pantalón y que no lo había sacado así que lo único que se me ocurrió decir fue “QUE TIENES EL MOVIL LOCO”. Pero ya era demasiado tarde para todo.
Y ahí acaba, raro…no, lo siguiente jjjaaj okno
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MIS SUEÑOS...RAROS
Humorhola aquí voy a escribir una especie de diario en el cual cada día es un sueño. pero no un sueño normal nooo son de lo más raros
