EL MEJOR DÍA.

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17 de diciembre de 2017.

Después de una gran desvelada, Kilian Beckett despertó. Su madre llevaba insistiendo desde hace rato y el no respondía. Parecía muerto. Pero que va, a un adolescente decirle que debe de dormir temprano es el equivalente a hablar con la pared.

Con los ojos enrojecidos, el pelo desmarañado y la cabeza retumbandole como si éste estuviera a escasos centímetros de una campana de Iglesia en un Domingo por la mañana; se puso de pie.

Se mantuvo estático por un par de segundos hasta que vio su reloj de pared. Marcaba las once y cuarto de la mañana.
Kilian salió de su habitación rumbo al baño. Ya sólo faltaban tres horas para que éste entrara a la preparatoria. De turno vespertino, si lo hubiesen inscrito en el matutino, sería un grave problema.

Kilian tocó la puerta del baño repentinamente sólo para percatarse de que estaba ocupado.
Su hermana, Sheila permanecía dentro.

—¿Quiéres darte prisa y salir cuanto antes? —preguntó Kilian con el típico tono furioso del hermano mayor.
—Acabo de meterme, así que tendrás que esperar —respondió Sheila con un tono burlón.

Con la cabeza aún doliendole, y con la cara de pocos amigos, Kilian paso de alto el baño y se dirigió nuevamente a su cuarto.

—Bah, ¿Qué más da?, un retardo es un retardo —se dijó así mismo.

Tomó su celular que se encontraba cargando en un mueble al lado de su cama, porque justo antes de dormir es habitual hacer eso.
Desconectó su cargador y se sentó en la orilla de la cama.

Observó que tenía varias notificaciones de videos nuevos recién subidos a la plataforma de Youtube. Bajo la pestaña de notificaciones y las borro.
Pero antes de que lo hiciera se percató de que alguien lo había agregado a un grupo de messenger.

Él, rápido se metió a su messenger y en efecto. Había sido agregado a un grupo con el rótulo LA PINTA.

Kilian miró con detenimiento su celular, mientras se dejaba caer en su cama, y sus pies colgaban como péndulos en la orilla de la misma.
Notó que se trataba de un grupo conformado por cinco personas, incluyéndose.
Eran compañeros de su preparatoria. Se trataba de Cindy, la chica más linda del salón. Bien ella podría cambiar más rápido de novio que de notas. Génesis, una adolescente pretenciosa, siempre con su actitud de presumida alardeando e inventado cosas que ni ella se cree. Scarlet, la más escandalosa del salón, si bien, cuando esta sola pareciera que es un angelito de mami, pero cuando aparecen sus amigas sale su verdadero demonio hiperactivo.
Y por último dentro de aquel grupo se encontraba Eddy, el chico carita de la clase, al que por lo menos el ochenta por cierto de la prepa lo conoce.
Kilian no era el menos popular de ese grupo, más bien, es considerado por muchos el bufón de la clase.

Reposando en su cama medianamente cómodo, Kilian ve que la conversación lleva ya varios mensajes en los cuales se explica el propósito del grupo.

Cindy había creado el grupo y añadido a los demás participantes.
Como era de esperarse ella es la autora del primer mensaje.

Cindy: ¡Hola¡ He creado el grupo con la misma finalidad de su nombre.

Scarlet: ¿Acaso quieres decir que devemos hacernos la pinta?

Eddy: Creo que es más que ovio, Scarlet.

Scarlet: Vale, cuenten conmigo. ¡Jaja!

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