Por alguna razón accedió y ahí me detuve a pensar que realmente era buena para mí, demasiado.
La idea de besarla y llevarla a la cama esa misma noche se desvió.
-Tienes una linda mirada, me gustaría verla más seguido...tal vez cada noche.
Su risa y el rubor en sus mejillas adorables me hizo sentir que era irreal.
