Un chico que daría todo por aquella chica que siempre encontraba en la cafetería un día decide seguirla y se encuentra con una llamativa sorpresa.
Una chica normal como todas trabaja como bibliotecaria con su mejor amigo jack aunque el sienta algo...
Pensaba en las maneras en las que podría morir.. atropellado, la vejez o incluso el suicido, no pensaba no razonaba lo que tenía a mi alrededor. Me levante temprano, era hora de ir a trabajar, me cambie y me miré al espejo... ese tipo raro de cabello castaño y esos horribles ojos verdes... Tsk como me odio a mí mismo -hiccup!! Es hora de ir al cafetería -gritó mi pequeña hermana menor o yo la consideraba así -voy -dije algo frío, baje las escaleras y fue cuando la vi esos enormes ojos que me perseguían por todas partes. - hoy no podré ir contigo hermanito me siento un poco mal -está bien -conteste con una sonrisa y la despeine- cuida a chimuelo -me dirijo a aquella cafetería en donde íbamos mi hermana y yo cada tarde- - muy buenas tardes -saluda una chica de cabello rojo con una cabeza de explosión- -hola quiero un capuchino -enseguida lo traigo -se fue lentamente mientras la iba irse-
Es ahí cuando escuche claramente que la campaña de la puerta había soñado.. alguien había venido, voltee por que me dio curiosidad quién era.. y era una chica de cabello rubio, piel blanca y unos hermosos ojos azules, de verdad esto me sorprende tanta hermosura se podía apreciar en solo una persona.. se sentó en la barra veía como su figura femenina temblaba un poco, decidí ir a conversar con ella pero llegó la mesera con ese capuchino, valla.. cuando estaba decidido llega la tonta mesera
-muchas gracias conteste algo frío y distante -no hay de que, se le ofrece otra cosa? -estoy bien por ahora -sonrió léveme- -con permiso -se retira con una charola- -si -mirando aquella chica-
Ya era tarde, mire mi reloj y note que ya era demasiado tarde, mi jefe se molestara mañana por no haber ido, tome varios sorbos de mi capuchino mientras las chica tomaba un té negro y leía un libro, espero y que tenga la misma pasión que yo... los libros. Vi como la chica le pagaba al mesero agarraba sus cosas y se retiraba aún leyendo ese gran libro, salió de la cafetería y me miró solo por 8 segundos, no s mucho pero pude apreciar por unos segundos sus grandes ojos azules, la chica se dirigía a un callejón o valla tenía las ganas de ir con ella y hablarle o tan siquiera saber su nombre, me levante y la pude seguir pero la perdí de vista... esto no puede ser posible me maldije a mí mismo por no a ver hablado con ella
-OYE!!! -gritó la mesera- -hm? -volteó a mírarla y saber cuál era su problema -se te a olvidado pagar el capuchino -demonios -saca su billetera- lo siento no era mi intención - no te preocupes pero que no se vuelva a repetir por favor -se acerca- -toma -le entregó el dinero- quédate con el cambio -gracias -me mira- - y bueno en que más me necesitas (está chica empezaba a hartarme por qu eno se va y ya?!?) -aquella chica es tu novia -que... estás loca -no, eh visto como la mirabas y me dio mucha curiosidad -no, no es nada de mi -entonces quién es ella? -preguntó algo confundida- -aquella chica de ojos azules -sonríe leve y camino asta mi casa- (tengo que descubrir quién es esa chica..) Continuará
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