Mientras el trabajaba al lado tuyo en la mesa, tuviste una genial idea. Colaste tu mano bajo esta y comenzaste a tocarle el muslo, al principio te ignoraria, pero cuando ibas acercandote a zonas peligrosas, te diria: -Sé de alguien que como no pare no podrá andar por la mañana.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.