Ánimos

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Tras la ruptura con su novio ella se encontraba hundida en un mar de sentimientos en los cuales me daba a entender que estaba dolida, y creo que si yo hubiera estado en una relación de dos años, también lo estaría.

Trataba siempre de hacerla sonreír, de que se olvide por un momento del mundo que la rodeaba, necesitaba hacerle saber que no todo es malo que no todas las personas queremos lastimarla, como yo por ejemplo, que sólo pensaba en ella tenía que ser feliz a como de lugar.

Con las cosas que frecuentemente me contaba empecé a comprender la razón del por qué se había alejado, y es que tenía una manera poco sutil de alejarse de todos cuando algo no andaba bien con ella. Me di cuenta que ella era una mujer con una mente brillante y misteriosa, tu no sabrías siquiera lo que ella piensa aunque la miraras a los ojos, otros la definirían como rara, yo la definía como única.

Decir que no empezaba a querer a Ariel sería mentir, empecé a cuestionarme al darme cuenta que la estaba tratando como más que una amiga y quizá estaba sobrepasando los límites de amistad al enviarle mensajes de buenos días como: buenos días bonita, o buenos días preciosa, siempre tratando de que se diera cuenta que era especial, para mi y para cualquiera que la conociera.

Un Crush Por TiDonde viven las historias. Descúbrelo ahora