Capitulodecimo-primero (la epístola de la discordia)

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 Kyungsoo estaba sentado debajo de un árbol con los ojos cerrados aspirando profundo, el olor de arboles, tierra y flores se había convertido en su favorito, era como si su corazón se sintiera menos dolido cuando sentía aquellos aromas tan especiales, bueno aquel olor solo era superado por el olor de alguien en especial que estaba tratando de olvidar. Lo debió haber sentido pero estaba tan ensimismado que ni lo escucho.

-Soo, sé que no estás dormido, párate de allí esta húmedo, te vas a enfermar de las tripas... ¡SOO!- el ángel abrió sus hermosos ojos marrón para incorporarse, vio la figura larga de chanyeol erguida casi sobre él, junto el entrecejo de inmediato.

-¿Qué?-

-bueno pero no te enojes- replico el alto con una enorme sonrisa- soo...quería preguntarte algo...-

-no voy a ser tu novio por vigésima vez-

-caracoles... - se rio- voy a intentarlo hasta recibir un si ¿lo sabes?-

-mejor date por vencido, tengo hambre ¿Qué hay de comer?-

-para ti hoy hice pasta- se limpio el hombro con el propósito de jactarse.

-¡que rico! Muero de hambre- se levanto y tomo la mano de chanyeol y este se vio muy sorprendido y hasta se sonrojo pero kyungsoo no se dio ni cuenta porque tenía tanta hambre que solo se dedico a tironear al alto a casa gritoneando- ¡vamos, muévete!- cuando llegaron al frente de la casa chanyeol avanzó un poco más rápido y pudo atrapar a kyungsoo de la cintura, el pequeño pelinegro se dio vuelta rápidamente quedando de cara con el pecho del alto, subió la mirada algo extrañado.

-¿Qué se supone que estas...?-

-no sabes lo feliz que me hace verte sonreír de nuevo mi Soo- chanyeol tomo la cara de kyungsoo con las dos manos y se fue acercando lentamente para darle la posibilidad a kyungsoo de alejarlo si él quería pero el pelinegro ni se movió, solo espero, si, se iba a dejar besar por otro, se iba a dejar besar por chanyeol. Sus rostros se fueron acercando lento pero seguro, chanyeol doblo un poco la cabeza para poder acceder mejor a la boca de aquel coqueto hombre y cuando estuvieron tan cerca que sus labios se rozaban y sus respiraciones parecían una, alguien gritando los despegó de, una.

-¡cochinoos! No hagan eso aquí por dios- Emilia los miraba de la puerta de la casa con una sonrisa burlona- ya me extrañaba que demoraran tanto- kyungsoo abrió los ojos a tope y chanyeol estalló en risa.

-no es lo que parec...-

-no, si yo no dije nada...- observo el rojo de las mejillas de kyungsoo y se largo a reír igual que chanyeol.

-¿de que se ríen? No es... chistoso- vociferó antes de entrar a la casa hecho una furia.

-bien yeol, sigue así, casi lo logras- dijo Emilia antes de entrar.

-¿Qué? Lo hubiese logrado si no hubiese sido por...aich- se rasco la cabeza con furia.

-con calma, un corazón roto no se sana solo en un mes...-

(...)

Los días en aquel lugar parecían mágicos, el tiempo transcurría con un color rosa tan pasivo.

-nosotros vamos al pueblo ¿quieren venir también?- pregunto Emilia a Soo quien recién se estaba levantando- tengo que recoger en el banco la pensión (de viudez de la cual Vivian), yeol me llevara...-

-quisiera quedarme en casa-

-lo sabia- dijo chanyeol desde la puerta- eres un flojo ¿estás consciente de ello?- kyungsoo fingió un rostro enojado.

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