"querida hermana, hace una semana kyungsoo y yo hemos sufrido un accidente automovilístico, no fue en extremo grave pero la cosa es que desgraciadamente mi hijo kyungsoo ha recibido un fuerte golpe en su cabeza y a perdido su memoria por completo, el no reconoce ni la más mínima cosa y he estado enseñándole las cosas básicas, como comer y lavarse los dientes, etc.... he pensado que sería bueno pasar una temporada contigo para que me ayudes, te lo pido como un favor hermana, ha sido duro. Cordialmente Emilia Thomas, tu hermana"
Esmeralda se llevo una mano a la boca sin poder creerlo, el demonio kyungsoo sin memoria, la verdad nunca le había caído bien ese niño, a decir verdad le caía como una bófeta o una patada en el vientre pero debía ser consciente, su hermana la necesitaba por muy egocéntrico, mal educado, mal humorado entre muchas cosas que podría ser kyungsoo.
"hermana cuanto lo lamento, espero kyungsoo se recupere rápido y vuelva a ser tan alegre –"tan odioso" pensó negando con la cabeza- como era. Cuentas con todo mi apoyo y te brindo mi casa por el tiempo que necesites, mi hijo, mi esposo y yo te esperamos, atentamente Esmeralda Thomas, tu hermana"
Un día después de llegada la carta a casa de Emilia ya estaban parados afuera de la casa de su hermana Esmeralda, esta parecía expectante mientras bajaban del auto.
-¡hermana!- vocifero abrazando a Emilia- ¡dios cuanto tiempo!-
-Esmeralda que linda estas- la nombrada corrió la vista directo a kyungsoo y este le extendió una sonrisa preciosa, sin duda este no era el kyungsoo que ella conocía, se le antojaba como si estuviera viendo otro hombre.
-gracias hermana- respondió sin dejar de mirar al chico que se había bajado del auto- hola kyungsoo ¿Cómo estás? ¿Cómo te sientes?-
-hola...-respondió el joven- me siento bien gracias-¡por dios! Esmeralda abrió un poco los ojos, "gracias" esos eran modales... Qué golpe tan afortunado, pensó automáticamente en darle de palos a su hijo también a ver si se arreglaba. Rió.
-espero que recuerdes pronto mi niño- mintió, lo prefería mil veces de esa forma.
Una vez dentro de la casa se saludaron con el esposo de esmeralda, Leeteuk, coreano, el era un hombre muy amable y muy pasivo, la paz en forma humana. Se encontraban conversando en la sala de la enorme casa cuando entro por la puerta el hijo de esmeralda, un joven alto de cabellos castaños, su piel era bronceada y parecía brillar con el sol que entraba por los enormes ventanales, kyungsoo poso sus enormes ojos en él de inmediato y este le respondió la mirada perforándolo como un taladro, kyungsoo no pudo sostenerle la mirada, era demasiado.
-no creo que te acuerdes de él kyungsoo- se apresuro Esmeralda- el es mi hijo jongin, tu primo- jongin se acerco y le extendió la mano en forma de saludo y kyungsoo la tomo, una vez que tuvieron contacto hubo algo que le hizo un "click", su tacto le parecía demasiado familiar, como si no fuera la primera vez que lo hubiese tocado y una imagen de él sin camisa le pobló la mente, se mareo y fue a dar directo al sillón, era como si de verdad hubiese recordado algo, pero eso era imposible, o al menos eso era lo que él creía. Todos saltaron de su asiento y jongin se desespero, era como si kyungsoo se hubiese desecho sobre sus manos.
-¡kyungsoo! ¿Estás bien?- el pelinegro vio la cara de jongin muy cerca y abrió grandes ojos.
-creo que debe ser por su accidente, tal vez sería mejor que descansara – dijo Emilia, habían formado un círculo alrededor de kyungsoo y este se vio intimidado, se intento levantar pero cayó de nuevo al sillón todavía mareado.
-lo llevare a su habitación- se apresuro jongin, estiro la mano y levanto a kyungsoo como un esposo levanta a la novia en la luna de miel y lo saco de allí, un calor extraño se extendió por la cara del pelinegro y no entendía que pasaba, ¿Qué seria ese calor en su rostro?, no lo sabía, lo único que sabía era que no podía mirar a jongin a la cara, como si su cuerpo se lo bloqueara. Una vez adentro de la habitación lo dejo sobre la cama y lo miro a la cara muy de cerca casi rozando sus narices, kyungsoo corrió la cara sin atreverse a moverse más, considerando que jongin estaba casi encima de él, ni aunque lo hubiese intentado no hubiera podido.
-¿Qué es esto kyungsoo?- el joven de abajo lo miro sin entender- dices que tuviste un accidente sin embargo no tienes ningún rasguño, o tal vez si... tal vez quisieras quitarte la ropa para corroborarlo con mis propios ojos...- el pelinegro se removió nervioso- así que te las arreglaste para estar más cerca de mi ¿verdad?- jongin hundió la cara en el cuello blanco de kyungsoo haciéndole cosquillas con su respiración, kyungsoo logro pararse de allí lo más rápido que pudo y jongin lo observo curioso-
-n-no sé de que m-me estás hablando- medio respondió el joven menudo.
-no tienes que actuar así conmigo, sé que es mentira para que podamos estar juntos...- se lanzo sobre el chico pequeño y este se alejo rápido retrocediendo hacia la puerta pero sin dejar de mirarlo- kyungsoo ya estuvo bueno, sabes que no me gustan las bromas...-
-q-quiero descansar...- intento hacer que jongin se fuera pero parece que no le estaba funcionando porque el joven alto y apuesto se estaba acercando peligrosamente a él acorralándolo en el rincón de la puerta. Kyungsoo comenzó a respirar trabajosamente, sentía que se caería ya que sus piernas estaban como dormidas o acalambradas.
- ¿de verdad te olvidaste de mi...primo?- le dijo sobre la boca antes de acercarse agresivamente y tomarlo de la cintura para apegarlo a él- ¿de verdad te olvidaste de todo?- jongin paso la lengua por sus labios y kyungsoo inconscientemente cerró los ojos dejándose tocar por aquella lengua ajena.- ¿de verdad no recuerdas lo de ambos? ¿No te acuerdas de las fantásticas noches que pasamos los dos?- su voz ahora chocaba sobre el cuello de kyungsoo que se encontraba un poco rojo a causa del calor, jongin deposito un casto beso sobre este para luego trazar un camino directo a su boca, lo miro a los ojos antes de dejar un pequeño beso sobre sus labios buscando la verdad, kyungsoo no se atrevió a moverse ni un milímetro. Jongin volvió a acercarse y dio un pequeño mordisco en los labios del menor.- ¿kyungsoo?- se alejo de pronto, impactado- ¿Qué te hicieron? ¿Quién eres tú?- entonces en el momento en que jongin lo soltó todo se volvió gris y luego negro y no supo mas de nada, se había desmayado.
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Injerto
FanficCuando Kyungsoo muere, su madre dentro de su desesperación piensa que la mejor opción es llevar a su hijo a una bruja para que le devuelva la vida. kyungsoo, el verdadero, no vuelve, en su lugar y para habitar el cuerpo del joven llega un ángel un p...
